Todo para Bebe: Crónica del primer curso escolar

viernes, 12 de agosto de 2011 |

Todo para Bebe: Crónica del primer curso escolar


Crónica del primer curso escolar

Posted: 12 Aug 2011 04:13 AM PDT

cole

Parece que fue ayer cuando los peques y sus madres o padres se apelotonaban a las puertas del colegio con incertidumbre, miedo, emoción, entusiasmo… Pero ya ha concluido el primer curso escolar de estos niños que en nueve meses han hecho un cambio impresionante.

El primer curso escolar de mi hija mayor ha pasado volando. De hecho, está a punto de empezar el segundo (bueno, bueno, no nos alarmemos, aún quedan vacaciones…).

Desde su primer día emocionada en el que creo que no entendía muy bien lo que era "el cole" hasta el día de fin de curso, ha transcurrido todo un ciclo de evolución, descubrimientos, y sobre todo buenos momentos con las maestras y los amiguitos.

Los primeros días fueron confusos, ella no entendía por qué muchos niños lloraban a la puerta del colegio, no querían entrar. En aquellos momentos, creo que lo pasamos peor nosotros que ella, que cada día iba ilusionada al colegio y nosotros estábamos un poco extrañados por lo que querían saber de nuestra hija en el cole. También debería haber periodo de adaptación para los padres.

Muy pocos días a lo largo del curso la peque no ha querido ir al cole, y en general coincidiendo con estados de pre-enfermedad. Pero casi siempre iba con ilusión.

Mar ha aprendido muchísimo a lo largo de estos meses. Cada trimestre me sorprendían sus "libritos" de actividades. Reconoce las letras y los números, los colores, las formas geométricas…

Pero sobre todo ha aprendido a cuidar y apreciar a sus nuevos amiguitos, así como mucha música y "educación física", muchas canciones y melodías acompañadas de sus gestos, ejercicios y juegos que nos iba mostrando algunos días y que se sumaban a nuestras canciones y nuestros juegos familiares.

Nos iba mostrando sus experiencias algunos días, esos en los que tenía ganas de hablar, porque si algo he echado de menos es que mi hija me contara más lo que hacía cada día en el colegio. El "no me acuerdo" ha sido su respuesta muchos días, lo cual no me hacía tirar la toalla para averiguar más o pensar que si no se acordaba es que había sido poco interesante.

Los eventos que han tenido lugar a lo largo del curso, los ha esperado (y nosotros) con impaciencia e ilusión. Se ha disfrazado, ha bailado, ha cantado, ha preparado sorpresitas a los papis…

Lo peor, aparte de las muchas horas que pasan en el colegio, la desaparición de la siesta y el cansancio acumulado a lo largo de algunos días, tal vez ha sido que en un par de ocasiones la profesora quiso hablar conmigo porque Mar se “había portado mal”.

Nada demasiado importante, cosas propias de su edad (escaparse a jugar al baño, tirar las pinturas en un enfado…) que hablamos mucho con la profesora y con ella, aunque tampoco hizo mucha falta porque ella sabía que no estaba bien y quería que la profe y los papás estuviéramos contentos. Mar se veía muy apenada cuando la señorita quería hablar con nosotros…

Pronto seguiré con las cosas más divertidas del colegio, las excursiones, fiestas y todo lo que los papás hicimos para el primer curso escolar, ayudando a la peque y divirtiéndonos en casa y en clase.

Foto | woodleywonderworks en Flickr-CC
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Verano con niños: protegerles del sol (II)

Posted: 12 Aug 2011 01:16 AM PDT

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En la última entrada del Especial Verano con niños hemos hablado de una de las mayores precauciones que debemos tener en verano los padres con niños pequeños: protegerles del sol.

Ya hemos hablado de las cremas solares, cómo elegir el fotoprotector más adecuado y cómo debemos aplicarlo, pero protegerles del sol no implica solamente aplicar una crema solar. No debemos olvidar tampoco otros accesorios como gorros, sombrillas, ropa ligera, gafas de sol, y por supuesto, mantenerlos siempre bien hidratados.

A través de pequeños gestos que incorporamos como rutina los niños podrán exponerse al sol con seguridad en la playa o en la piscina, algo que tanto disfrutan en verano.

En resumen, lo que no puede faltar este verano para proteger a los niños del es:

Protector solar

Ya hemos hablado de tipos de fotoprotectores y diferentes consistencias, siendo la crema y las lociones en spray las más adecuados para los niños. Hay que usar cremas de uso pediátrico, libres de PABA, hipoalergénicos y con un factor de protección superior a 45 para los bebés de más de seis meses (en bebés menores, no hay un acuerdo sobre si se les debe aplicar o no cremas solares, mejor consultarlo con el pediatra).

Hay que procurar extender bien el protector por todo el cuerpo, sin dejar partes que solemos olvidar como orejas, empeines, manos y cuello. Renovar el protector cada dos horas.

Gorros, gorras, sombreros

Es importante el uso de gorros, gorras, sombreros o pañuelos que protejan la cabeza del niño de las radicaciones solares para evitar un golpe de calor. La insolación o acción directa del sol sobre zonas vitales del cuerpo, en especial la cabeza, puede producir un sobrecalentamiento del cerebro que conduce a que éste no funcione.

Dentro de lo posible, son mejores los gorros con alas anchas ya que además de la cabeza cubren las orejas y el cuello, zonas también muy sensibles. Deben ser ligeros y preferentemente de colores claros, pues tampoco es conveniente que haga sudar demasiado la cabeza del bebé provocando la pérdida excesiva de líquidos.

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Gafas de sol

Solemos olvidarnos de este accesorio, pero los expertos advierten que es importante que todos los bebés usen gafas de sol para prevenir futuros problemas oculares.

El cristalino del ojo del bebé, que ejerce de filtro, aún no se ha desarrollado por completo y, antes del primer año de vida, deja pasar el 90 por ciento de la radiación UVA y el 50 por ciento de la UVB, llegando directamente a la retina, lo cual puede provocar daños a corto y largo plazo.

Unas gafas homologadas cuidaran la vista de los daños que puedan ocasionar una exposición a los rayos UV. Aún con gafas de sol, hay que señalar que los niños nunca deben mirar directamente al sol.

Ropa adecuada

Para protegerse del sol la ropa es lo más adecuado. Se recomiendan prendas ligeras, amplias, preferentemente de algodón, que transpiren, y de colores claros, que absorben menos el calor.

También hay prendas especiales para niños con filtro solar que protegen la piel de las radiaciones solares.

Refrescarse

Bañarse con agua fresca en la piscina o en el mar, si estáis en casa, ducharse o bañarse, mojarse cara, nuca y manos, usar un ventilador o el aire acondicionado a una temperatura agradable, entre 22 y 25 grados.

En casa, bajar las persianas y cerrar las ventanas que están expuestas al sol para mantener el ambiente fresco.

Mantenerlos hidratados

Hemos hablado hace poco de la importancia del consumo del agua en los niños, especialmente en verano, cuando al sudar eliminan líquidos corporarles.

Hay que ofrecerles agua cada dos horas, aún cuando no sientan sed, para mantener la hidratación de los tejidos corporales a niveles saludables.

Se recomienda que un niño beba a diario entre 50-60 ml por cada kilo de peso. A los bebés amamantados no es necesario ofrecerles agua, la leche materna es suficiente.

Evitar las horas centrales del día

Evitar, en la medida de lo posible, la exposición de los niños las horas centrales del día, entre las doce y las cinco de la tarde. Por su parte, los bebés no deben exponerse directamente al sol.

Foto | melpeloquin y Tim & Selena Middleton en Flickr
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