Todo para Bebe: Riesgos de algunos medicamentos para el dolor de la dentición

viernes, 13 de mayo de 2011 |

Todo para Bebe: Riesgos de algunos medicamentos para el dolor de la dentición


Riesgos de algunos medicamentos para el dolor de la dentición

Posted: 13 May 2011 11:14 AM PDT

dientes-natales

Ya hemos comentado en alguna ocasión que existen dudas acerca de que a los niños les duela la salida de los dientes. Pero como tradicionalmente se da este hecho por sentado, existen medicamentos y remedios varios para el dolor de la dentición.

Aunque no todos serían efectivos y/o necesarios en los bebés, lo peor es que algunos puedan no resultar inocuos. La FDA (US Food and Drug Administration) ha señalado los riesgos de algunos medicamentos para el dolor de la dentición, en concreto aquellos que contienen benzocaína.

Esta entidad ha emitido una advertencia a los consumidores sobre el uso de este anestésico local, el ingrediente principal en los líquidos y geles para reducir el dolor de la dentición en los niños muy pequeños. Este producto se asocia con una enfermedad poco frecuente pero grave llamada metahemoglobinemia.

La metahemoglobinemia reduce la cantidad de oxígeno transportado por la sangre, provocando piel pálida, gris o de color azul, los labios y las uñas, dificultad para respirar, fatiga, confusión, dolor de cabeza, mareos y taquicardia. En los casos más graves, la enfermedad puede ser mortal.

En estos casos sobre los que se advierte estaríamos ante una metahemoglobinemia adquirida debido a la exposición a la benzocaína.

Según la FDA la mayoría de los casos detectados han ocurrido en niños menores de dos años de edad, tratados con un gel para el malestar de la dentición. Mientras siguen investigando los efectos de la benzocaína, la FDA establece, entre otras, las siguientes recomendaciones:

  • Los productos que contengan benzocaína no deben usarse en niños menores de dos años de edad, excepto bajo el consejo y la supervisión de un profesional de la salud.
  • Los consumidores deben almacenar los productos benzocaína fuera del alcance de los niños.

En España, como en Estados Unidos, la benzocaína está incluida en numerosos medicamentos en forma de líquidos, geles, pastillas y pulverizaciones para tratar el dolor causado por la dentición, aftas bucales, irritación de la boca, de las encías y caries.

Por lo tanto, el riesgo también estaría presente si usamos algunos medicamentos para el dolor de la dentición que incluyan dicha sustancia.

Vía | Reflexiones de un pediatra curtido
Más información | FDA
Foto | ripkas en Flickr
En Bebés y más | ¿Cuándo sale el primer diente del bebé?, Bebés que nacen con dientes, Mitos y realidades en la aparición de los primeros dientes




Deshidratación en el embarazo y lactancia

Posted: 13 May 2011 08:00 AM PDT

embarazada

Hablábamos hace unos días de la deshidratación en la infancia, y hoy nos referimos a otras situaciones en las que se ha de poner especial atención para no sufrir esta pérdida de líquidos y sales minerales, la deshidratación en el embarazo y la lactancia.

Durante el embarazo se producen numerosos cambios en el cuerpo de la mujer y se modifican sus necesidades nutricionales, aumentando las necesidades de líquido. Por tanto, es fundamental vigilar la correcta hidratación de las mujeres que esperan un bebé.

Durante la gestación se necesita beber más de lo habitual. Para hacernos una idea, dos terceras partes del peso ganado al final del embarazo son agua. Su cuerpo está afectado por cambios hormonales que desequilibran la regulación térmica, por lo que es fundamental una buena hidratación.

Dentro de las recomendaciones nutricionales para este periodo, una de ellas es una adecuada ingesta de líquidos, a través de las bebidas y alimentos que componen la dieta. Esto facilita la eliminación de toxinas, la digestión de los alimentos y la depuración del organismo.

Hidratación de la madre durante la lactancia

Durante la lactancia, probablemente habréis notado más sed de lo habitual. Es normal que la madre requiera beber más agua, ya que la leche materna está compuesta fundamentalmente por este elemento.

No tenemos que hacer nada especial, sencillamente incrementando los líquidos ingeridos, calmando nuestra sed, estaremos dándole a nuestro organismo lo que necesita en esta etapa para producir la leche suficiente que toma el bebé.

Ello, junto a una alimentación adecuada: durante la lactancia la alimentación de la madre ha de ser sana, variada y equilibrada, sin olvidar beber los líquidos suficientes. Según Unicef,

La madre en período de lactancia, necesita tomar líquidos para mantenerse hidratada de modo que pueda mantener la cantidad suficiente de leche; el mejor indicador de la cantidad de líquidos que la mujer requiere es la sed; por esto es importante que consuma agua, leche o jugos cada vez que sienta sed y es importante que la calme tomando agua, jugos o leche, pero sin olvidar que la producción de la leche se garantiza por la succión del bebé.

En definitiva, tanto durante el embarazo como durante la lactancia la mujer ha de estar correctamente hidratada para mantenerse saludable y evitar los riesgos que la falta de líquidos en el organismo puede ocasionar, especialmente en estos periodos.

Vía | Hidratación y salud
Foto | Victor Bezrukov en Flickr-CC
En Bebés y más | Diez consejos para un embarazo sano y feliz, Manual de alimentación en el embarazo, El Colegio de farmacéuticos des-informa sobre lactancia, ¿Las madres comen adecuadamente durante la lactancia?




Qué pueden hacer los padres para ayudar a estimular el lenguaje (II)

Posted: 13 May 2011 06:00 AM PDT

Estimulación lenguaje II

Hace poco vimos que, para ayudar a estimular el lenguaje, los padres debemos adaptar nuestro lenguaje al niño.

Pero llega un momento en que no sólo basta con hablarle, sino también es importante atender y escuchar todos los intentos comunicativos del niño. Si sabemos escuchar incitaremos, con nuestro interés, a nuestro hijo a hablar.

Pero no todos los padres sabemos escuchar como es debido al niño. Si somos activos e impacientes, además de ser incapaces de esperar a que nuestro hijo termine de hablar, impedimos sus intentos de hablar y, como consecuencia, no debemos extrañarnos si notamos que su capacidad expresiva no se desarrolla.

Ocurre también muchas veces que cuando un familiar o un adulto amigo de la familia empieza a hablar con el niño, y están los padres presentes, antes de que él pueda responder, se anticipan a contestar dejándole con la palabra en la boca.

Esta actitud hace que el niño se sienta privado de la posibilidad de hacerse entender con la otra persona. Obviamente, los padres conocemos mejor que nadie el vocabulario de nuestros hijos y su forma de expresarse; pero el enfrentarse a situaciones extrañas en las que el niño tenga que vencer la timidez y hablar, es muy estimulante para el desarrollo de la fluidez verbal.

Por otro lado, puede ocurrir que no interrumpamos al niño cuando habla, pero no sabemos escucharlo por un tiempo prolongado, esuchándolo sólo a medias (por ejemplo: estar leyendo el periódico mientras nuestro niño nos dice que ha visto en el parque un montón de hormigas). Esto es como si el niño hablara con una silla.

Cuando nos ponemos a hablar con nuestro hijo, debemos adoptar una actitud positiva frente a lo que nos está contando, haciéndole ver que nos interesa lo que nos dice y mostrarle nuestro agrado por sus intentos de hablar mejor y contarnos cosas.

Estas situaciones se dan con más frecuencia de las que la gente piensa, ya que los padres no dedican la atención adecuada por diversos motivos como el trabajo, cansancio… También es verdad que un niño irrumpe e interrumpe de manera impertinente en estos momentos tan delicados. ¿Cómo reaccionamos los padres? Fácil: nos inquietamos y ordenamos al niño que no nos moleste o que espere a que terminemos.

Pero los niños, cuanto más pequeños, son menos capaces de posponer aquellas cosas que le impresionan o quieren saber. Por ello, decirle al niño que espere es casi imposible. En su lugar, debemos dejar lo que estamos haciendo, aunque sea por unos instantes, para atender y satisfacer sus inquietudes en la medida de lo posible.

Si el niño no para de hablar durante todo el día (y obviamente, no tenemos tanto tiempo para hacerle caso), lo que mejor que podemos hacer es tener todos los días un tiempo destinado a jugar o hablar directa y exclusivamente con el niño mediante actividades compartidas: jugar a la pelota, hacer pompas, ver los dibujos animados, dibujar, bailar…

Durante estas interacciones, debemos asegurar y aumentar las miradas cómplices, expresiones emocionales, risas, exclamaciones….

¿Y cómo podemos hacer eso? Hay que organizar el ambiente de modo que se multipliquen los momentos o situaciones en las que el niño necesita o se siente motivado a comunicar; no se trata de imponerle que hable. En decir, tenemos que complicarle un poco la vida a nuestros hijos para que sientan la necesidad de expresar verbalmente lo que quieren o necesitan, ya que de otra forma no lo podrán obtener.

Para esto podemos hacer varias cosas:

  • Identificar las actividades y objetos que atraen al niño
  • Dificultar el acceso del niño a esas actividades y objetos preferidas
  • Dar a nuestro hijo lo que quiere poco a poco, para que nos pida más (por ejemplo, si estamos haciendo un puzzle juntos, no le dejaremos las piezas al alcance de su mano; las tendremos nosotros para dárselas cuando nos las pida)
  • Compartir juguetes que él sólo no sepa poner en marcha
  • Usar juguetes que necesiten más de una persona para jugar(pelota, raquetas…)

Una de las técnicas más usadas para potenciar los intercambios de comunicación es la llamada estupidez creativa. Consiste en cometer errores en algunos juegos o rutinas de la vida diaria para llamar la atención de nuestro hijo:

  • Interrumpir alguna actividad conjunta que estemos haciendo (podemos estar jugando a hacer pompas. Soplamos y hacemos una. Luego, antes de hacer otra, nos quedamos en suspenso esperando que nos diga qué quiere que hagamos)
  • Saltarnos un paso de una rutina (como el ponerle un zapato sin haberle puesto antes el calcetín o guardar un plato antes de lavarlo)
  • Usar un objeto incorrectamente (el darle un tenedor para que se coma la sopa o utilizar un zapato para intentar abrir una cerradura son efectos que le llaman mucho la atención y que les hará decirnos que así no se hace, además de provocar grandes risas)
  • Pedirle cosas imposibles (por ejemplo, intentar meter una pelota en una caja de cerillas o pasar la puerta sin abrirla)
  • Hacernos los despistados (no encontrar o no saber cómo se hace algo que ellos si saben; de este modo, nos tendrán que decir dónde está o decirnos cómo se hace)

Siempre que sea posible, aumentaremos las oportunidades de elegir lo que el niño quiere; así aumentaremos los momentos en los que puede desarrollar su lenguaje. Por ejemplo, durante la comida (sin tratarse de que coma lo que quiera) podemos darle a elegir entre dos o tres postres; para vestirse, podemos hacer que elija entre varias opciones…

Es muy importante tener estos aspectos en cuenta para para ayudar a estimular el lenguaje de los niños. Muchas veces se nos olvidan y luego, al comparar con otros niños su evolución, pensamos que es el niño quien tiene problemas para avanzar, sin tener en cuenta que tal vez sean los padres los que no aprovechan todas las situaciones que tienen para interactuar.

Proximamente, os hablaremos de distintas técnicas que favorecen que el niño aprenda a hablar mejor. No olvideis que, si teneis alguna duda, podemos realizarla en nuestra sección de Bebés y más: Respuestas.

Foto | Seo2| Por Puro Amor Al Rap en Flickr
En Bebés y más | Hablar al bebé como si nos entendiera




Pocoyó tendrá una hermanita

Posted: 13 May 2011 05:26 AM PDT

Pocoyó y familia

Aumenta la familia del personaje animado más querido de la tele, ese niño con amiguitos pero sin papás por fin va a tener un familiar con quien compartir sus aventuras. No sabemos de dónde saldrá, pero Pocoyó va a tener una hermanita que aparecerá próximamente en la serie de dibujos.

La productora de sus aventuras, Zinkia, ha adelantado que el personaje tendrá una hermana, aunque aún es muy pequeña y tímida para salir en pantalla.

Se sigue trabajando en el desarrollo de contenidos sobre Pocoyó, que parecía que no daba para más (ya han aparecido hasta marcianos para dar vidilla a la serie), pero entre todos los productos relacionados, la web de Pocoyó y su presencia en redes sociales este personaje se hace omnipresente.

A la vista está la cuarta temporada de la serie para televisión, un corto y una película de cine, el tercer videojuego del dibujo animado y aplicaciones para móviles y redes sociales.

Tal vez os sorprendería como a mí me pasó, conocer la cantidad de jóvenes adolescentes que son seguidores de Pocoyó, y a ellos también se pretende dirigir el universo del personaje, que también hablará varios idiomas desde su web.

En fin, que estamos impacientes por conocer a la hermana de Pocoyó y sus nuevas aventuras, seguro que es da una nueva dimensión al personaje, que ya no sólo tendrá por compañeros a los animales y tendrá mucho que enseñar a la paqueña.

Vía | El Mundo
En Bebés y más | Mundo Pocoyó, el universo virtual de Pocoyó, El Pocoyizador: crea tu propio Pocoyó, El triunfo de Pocoyó




Por qué los bebés lloran cuando otro bebé llora: el principio de la empatía

Posted: 13 May 2011 02:09 AM PDT

bebé-llanto-empatía

Una reacción muy curiosa entre los niños pequeños es el contagio de las emociones. Seguro que alguna vez habréis visto el efecto en cadena que se produce entre los bebés. ¿Os habéis preguntado por qué los bebés lloran cuando otro bebé llora? Es el principio de la empatía, la base de la comunicación emocional.

Es muy frecuente en las escuelas infantiles, en las que varios niños conviven a diario, pero también en los parques entre niños que no se conocen de nada. Los bebés se asustan y rompen a llorar cuando oyen el llanto de otro niño, o al menos se sienten afectados.

Si bien la empatía, capacidad para sintonizar emocionalmente con los demás, esta basada en la conciencia de uno mismo, conciencia que empieza a surgir alrededor de los dos años, hay ciertas señales precursoras de la empatía en los niños más pequeños como ponerse a llorar cuando otros niños lloran o sentirse afligidos cuando otro se hace daño. Incluso los bebés recién nacidos son capaces de captar sentimientos en la expresión de la cara su madre.

La psicología evolutiva ha descubierto que los bebés son capaces de experimentar angustia empática incluso antes de llegar a ser plenamente conscientes de su existencia individual, separada de otros niños. Los bebés reaccionan ante cualquier perturbación de las personas cercanas como si fuera propia, y rompen a llorar cuando oyen el llanto de otro niño.

La imitación como base de la empatía

Los niños imitan la angustia de los demás como una forma de poder llegar a comprender mejor los sentimientos ajenos.

Así como un niño rompe a llorar cuando veo llorar a otro niños, también es frecuente si un niño se lastima la mano, que otro se mire la mano para comprobar si también se ha hecho daño, o que al ver a llorar a otra persona, se frote los ojos aunque él no esté llorando.

Esta imitación motriz, según la teoría del psicólogo norteamericano E.B. Titchener, constituye el auténtico significado técnico del término empatía. Sostenía que la empatía se deriva de una suerte de imitación física del sufrimiento ajeno con el fin de evocar idénticas sensaciones en uno mismo.

Titchener definió la empatía en la década de los veinte, buscando una palabra distinta a simpatía, pues se puede sentir simpatía por otra persona sin necesidad de compartir sus sentimientos.

¿A qué edad dejan de llorar los niños cuando ven a otro niño llorar?

La imitación motriz de los niños desaparece alrededor de los dos años y medio de edad, etapa de desarrollo en que la que aprenden a diferenciar el dolor de los demás del suyo propio. A partir de este momento, no dejan de sentir empatía, sino que evoluciona y la demuestran de otra forma. En lugar de contagiarse del llanto de los demás, son capaces de diferenciar que el sufrimiento es de otro y pasan a estar más capacitados para consolar o calmar al niño que llora o se ha hecho daño.

Cuando comienzan a tomar conciencia de que son una entidad separada de los demás, se vuelven más sensibles a las señales que les permiten conocer cuáles son los sentimientos de los demás. Tratan de calmar de un modo más activo el desconsuelo de otro niño, haciéndole una caricia, abrazándolo u ofreciéndole su osito de peluche preferido.

Conclusión

Como padres, puede angustiarnos que nuestro bebé llore cuando otro bebé llora, sin que le haya pasado nada. Nos da la sensación de que están sufriendo gratuitamente.

Pero la imitación del llanto, así como la imitación de otros comportamientos del sufrimiento ajeno es la precursora de la empatía, una cualidad muy importante en el desarrollo emocional del niño.

Implica una sintonía emocional, el reconocimiento de las emociones de otros niños con los que se relaciona, siendo un signo un rasgo muy valioso de su personalidad y base de las futuras relaciones personales.

Emory Photo en Flickr
Más información | Desarrollo intelectual, El Rincón del Vago – Inteligencia emocional
En Bebés y más | El bostezo en los niños no se contagia hasta los cuatro años, ¿Cuándo debe empezar la socialización en los niños?, ¿En qué momento pierden los niños la capacidad de ser empáticos?‏




Carlos González habla acerca del peso de los recién nacidos‏

Posted: 12 May 2011 11:20 PM PDT

En Bebés y más os hemos mostrado ya varios vídeos breves de Carlos González explicando algún tema concreto. Como nos parecen interesantes, tanto por su modo de ver las cosas como por lo que suele comentar, hoy os traemos un nuevo vídeo en el que habla del peso de los recién nacidos.

Me considero una persona defensora de la lactancia materna como el alimento ideal de los bebés y defensora de proporcionar la máxima ayuda posible, siempre que la madre desee recibirla, para que el amamantamiento acabe siendo exitoso. Esta manera de proceder, que parece la más lógica viniendo de un profesional sanitario, me ha costado más de un quebradero de cabeza y más de una discusión con compañeros/as de trabajo que, al parecer, no tienen tantos miramientos a la hora de recomendar un suplemento de leche de fórmula cuando las cosas parecen no ir bien.

Aún recuerdo el día en que una pediatra se me acercó y me dijo algo así como “mira los fanáticos de la leche materna, ayer ingresó una niña en el hospital con signos claros de desnutrición porque con la leche materna no tenía suficiente”.

Ante esta provocación (porque me lo decía con doble intención) no pude más que responder que si yo la hubiera visto, esa niña no habría acabado así, porque tengo claro que lo primero es la salud de un bebé y su vida no puede correr riesgo en ningún momento por intentar que tome leche materna. Alguien debería haber ayudado a esa madre a dar el pecho correctamente y alguien debería haberse cerciorado de que realmente estaba mamando bien y estaba aumentando de peso. Además alguien debería haberle dicho a esa madre que, de no conseguir el mínimo esperado, lo ideal es darle leche artificial y “dentro de unos días, ya veremos”.

La leche materna es lo mejor, pero siempre ha habido problemas

Como dice Carlos González en el vídeo, problemas con la lactancia ha habido siempre. La diferencia con hace unas décadas es que entonces se daba el biberón y no pasaba nada y ahora se recomienda con más ímpetu la lactancia materna porque ahora se sabe mucho más y porque se confirma que por lo general no es lo mismo para la salud del bebé que tome una leche o que tome otra.

Sabiendo esto, muchos profesionales se han sumado al carro de “la defensa de la leche materna” y yo lo corroboro, porque no conozco a nadie que diga que defiende la alimentación con fórmula como alimento principal, pero se han quedado ahí, en la defensa. Le dicen a las madres que tienen que dar el pecho, que es lo mejor, que es lo más recomendable y cuando la madre lo hace, tiene problemas y acude a ellos en busca de soluciones sólo reciben un “tú dale, que es lo mejor”, “no le des biberón, que es peor” y “tranquila, que todas las madres tienen leche… dale a menudo y ya engordará”.

Y no, esto no es así, porque si algo va mal, no va a ir bien por arte de magia. Hay que valorar la posición, la anatomía de la mama (del pecho), la anatomía de la boca del bebé, un posible frenillo, alguna enfermedad del bebé, desórdenes hormonales en la madre como hipotiroidismos no conocidos o un déficit de prolactina y hay que valorar cuáles son los conocimientos de la madre y cómo está dando de mamar a su bebé.

Una vez conocidos todos los datos hay que actuar.

Y si no se sabe actuar, ofrecer otros recursos

Ante el aluvión de madres dando el pecho en los últimos años y ante el aluvión de madres con problemas dando el pecho que encontraban en el pediatra un muro en el que chocaban una y otra vez, al no ver resueltos sus problemas, las mismas madres empezaron a organizarse para compartir sus conocimientos entre ellas y buscar las soluciones que los profesionales de la medicina no sabían ofrecer.

Así crecieron y se multiplicaron los grupos de apoyo, cuya especialización y experiencia ha crecido tanto que somos muchos los profesionales de la salud formados e informados (pediatras, enfermeras, comadronas, etc.) que en momentos puntuales acabamos recurriendo a los grupos de apoyo para que nos den su visión sobre un caso o, directamente, la solución.

En muchos casos los grupos de apoyo están formados por madres que por cuenta propia se han formado obteniendo importantes títulos como el IBCLC, han acudido a congresos y se han especializado en la materia, estando tremendamente actualizadas y con una experiencia increíble tanto a la hora de mamar a sus hijos como a la hora de tratar con madres lactantes con problemas (ven cientos de casos cada año).

Es por esta razón que tengo claro que, cuando un profesional no sabe o no tiene claro cómo actuar, debería buscar alternativas y otros recursos, como derivar a la madre a otro profesional más formado o recomendarle la asistencia a un grupo de apoyo a la lactancia materna.

“Pues vaya ganas de marear a la madre, si con un biberón lo tienes solucionado”, me dijeron una vez. Cierto, pero no soy yo quien debe tomar esa decisión y no soy yo quien debe dar esa solución como la primera: “¿Qué dices, que te duele la espalda cuando andas? Podrías ir a hacer natación para fortalecerla, pero para no marearte mucho, con una silla de ruedas lo tienes solucionado”.

Vídeo | Criatures
En Bebés y más | Interpretación de las tablas de peso y crecimiento por Carlos González (I) y (II), Carlos González explica hasta cuándo amamantar a un bebé




Los traumas infantiles severos podrían acortar la vida

Posted: 12 May 2011 09:20 PM PDT

trauma infantil

Hoy os traigo un interesante estudio científico realizado por investigadores de la Universidad de California y el San Francisco Medical Center, en Estados Unidos. Afirman que las personas con trastorno de estrés postraumático relacionado además con traumas en la niñez envejecen más rapidamente y están biológicamente predispuestos a tener una vida más corta.

El trabajo ha sido publicado en la revista «Biological Psychiatry» y se basa en el análisis de unos 100 pacientes afectados de estrés postraumático, llegando a la conclusión de que los que habían sufrido traumas infantiles tenían marcadores biológicos, los telómeros, que les predisponían a mayores riesgos de mutación y daño celular relacionados con enfermedades como cáncer, enfermedades cardiovasculares, autoinmunes o neurodegenerativas, así como a la muerte prematura.

Se analizó el ADN de 43 adultos con trastorno de estrés postraumático y de 47 participantes sanos. Lo sorprendente es que, una vez investigado el historial de los pacientes enfermos se descubrió que aquellos que habían sufrido traumas infantiles severos, como negligencias, violencia familiar, maltrato físico y abuso sexual tenían los telómeros más cortos pero los sujetos con estrés postraumático pero sin traumas infantiles tenían los telómeros similares que los de los sujetos sanos.

La conclusión es que posiblemente el trastorno de estrés postraumático tiene influecia acumulativa en la longitud de los telómeros, recomendando que investigaciones posteriores profundicen en relación de la longitud del telómero en pacientes con y sin traumas infantiles y con y sin trastorno de estrés postraumático de adultos, para poder determinar con mayor certeza la relación.

Si este trabajo´tiene razón en sus conclusiones e investigaciones posteriores lo confirman, cabría afirmar que los traumas infantiles acortan la vida y disminuyen la fortaleza de nuestras células, pudiendo predisponer a enfermedades graves y morir antes.

Via | Biological Psyquiatry
En Bebés y más | La fatiga crónica está relacionada con los traumas infantiles, Los traumas en el embarazo repercuten en la salud mental del niño