Todo para Bebe: "De mamá a mamá", e-book gratuito sobre lactancia

jueves, 12 de mayo de 2011 |

Todo para Bebe: "De mamá a mamá", e-book gratuito sobre lactancia


"De mamá a mamá", e-book gratuito sobre lactancia

Posted: 12 May 2011 09:00 PM PDT

Leticia Jimenez, "De mamá a mamá"

Hoy os presento un recurso para las mujeres que quieren amamantar y se enfrentan a muchas dudas y falsos mitos que pueden hacer que su lactancia termine de forma prematura en contra de sus deseos. Se trata de un "e-book gratuito, "De mamá a mamá, secretos para una feliz lactancia" que estoy segura que será de gran utilidad para quienes quieran saber más sobre la lactancia materna, escrito con un lenguaje claro, cercano y perfectamente documentado, que suma los conocimientos con la experiencia de una persona experta en redes virtuales de comunicación y en ayudar a otras mujeres en su maternidad.

Su autora es Leticia Jimenez, mexicana creadora de la página Criando Creando, un referente en su país y en toda la América de habla hispana sobre lactancia y crianza, y se trata de la primera obra que edita esta autora y madre.

Las mamás primerizas necesitan mucha información y apoyo para amamantar, algunas hasta para decidirse a hacerlo o a mantener la lactancia, por lo menos los 6 meses mínimos que necesita un bebé en exclusiva, sin nada más, ni agua ni leche de fórmula, y despues, prolongarla hasta los 2 años o hasta que madre e hijo deseen. Pero muchos médicos malinterpretan esta indicación y te dicen que la lactancia es solo los 6 primeros meses, y no, eso es un gran mito, la leche materna alimenta siempre.

Y como ese hay otros mitos, que "solo cada 3 horas" que "para tener leche necesitas tomar leche" "se me hace que no tienes leche" y muchos mas, los cuales dificultan o llegan a terminar con la autoestima de las mamá y con la lactancia.

Esos falsos mitos y las indicaciones erróneas de los sanitarios, además del propio desconocimiento y falta de seguridad, hicieron que la autora dejará la lactancia de su primera hija a los cinco meses. Su hija pequeña sigue siendo amamantada más de dos años y precisamente la experiencia y lo mucho que ha aprendido estos años han llevado a que Leticia Jimenez quiera compartir todo eso con otras mamás.

Con esta obra, "De mamá a mamá, secretos para una feliz lactancia", que en formato e-book ha hecho disponible de forma gratuita. Un acto generoso que seguro ayudará a otras mujeres y servirá para que puedan superar las presiones y el desconocimiento que podrían acabar con su lactancia. Os lo recomiendo.

Sitio oficial | "De mamá a mamá, secretos para una feliz lactancia"
En Bebés y más | “Quiero teta”, un cuento sobre lactancia, Primer Encuentro Mexicano de Crianza de Apego, Un manual de lactancia en vídeo




El cuento original de "La cenicienta" tampoco sería demasiado adecuado para los niños

Posted: 12 May 2011 02:00 PM PDT

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Hace unos días hablamos del cuento original de “La bella durmiente”, ofreciendo la que se conoce como primera versión escrita y explicando, en un resumen, algunos parajes de la historia que demuestran que como cuento infantil no podría publicarse.

Hoy hablamos de la historia de la Cenicienta, que tampoco sería demasiado adecuado para los niños si les tuviéramos que explicar las primeras versiones.

La historia de la Cenicienta está considerada como el cuento de hadas más popular que existe. Charles Perrault lo escribió en el siglo XVII, pero se cree que en el instante que el autor lo plasmó en papel podría hacer mil años que la historia pasara de generación en generación, tanto en forma escrita como oral.

Charles Perrault hizo posible el cuento que hoy conocemos

La cenicienta que todos conocemos es obra del mencionado escritor, que narra las historias de una joven muchacha que logra asistir a un baile real gracias a la ayuda de una amable hada madrina.

De no haber sido por él, la historia que habría quedado para ser leída por todos (o para haber muerto en el olvido), es una versión escocesa, en que la chica recibe el nombre de Rashin Coatie.

En este cuento las tres hermanastras de la chica le obligan a vestir harapos. No tiene un hada madrina, sino un carnero mágico que, descubierto por la madrastra, es atado y asado.

Rashin Coatie, afligida por la pérdida de su carnero y deseosa de acudir a un baile real pide un deseo ante los huesos del carnero, solicitando un bonito vestido nuevo con el que acudir. El deseo le es concedido y, vestida con un lujosísimo atuendo, acude al baile donde cautiva al príncipe. Al volver a casa corriendo pierde una preciosa zapatilla de raso.

Como el príncipe queda prendado de su belleza decide ir en su búsqueda con la zapatilla como única prueba y se corre la voz de que el príncipe se casará con la dama que demuestre ser propietaria de la misma. La madrastra decide entonces cortar los dedos de los pies de su hija mayor. Sin embargo, se da cuenta de que todavía no es suficiente, que la zapatilla aún no le cabrá, y le corta también el talón.

El príncipe (que debía de ser medio invidente, imagino), acepta a la hermanastra fea, puesto que la zapatilla le va bien, pero más tarde un pájaro le confiesa que el pie oculto en la zapatilla está incompleto y que la bella muchacha que está buscando responde al nombre de Rashin Coatie. El príncipe se casa con ella y viven felices.

A vueltas con el zapatito dichoso

En diversas versiones europeas antiguas del cuento, la zapatilla resultó ser de raso, de cuero o de piel. En el cuento francés que inspiró a Perrault era de piel y fue el autor el que decidió transformar la zapatilla en zapato y cambiar el material por cristal, por ser transparente y por ser inalterable. Este detalle cobró tanta fuerza en el cuento que el título acabó siendo: “La Cenicienta o el zapato de cristal”.

Giambattista Basile también hizo de las suyas

Antes de que Perrault escribiera su cuento, Giambattista Basile, el escritor napolitano que escribió la versión de “La Bella Durmiente” de la que hablamos en la anterior entrada, mostró al mundo su propia versión de la historia, con una Cenicienta llamada Zezolla, víctima de malos tratos desde la infancia.

Este cuento comienza con una infeliz niña que planea el asesinato de su malvada madrastra, acto que acaba cometiendo al romperle el cuello (vamos, que Cenicienta podría considerarse como una asesina infantil). Por desgracia para la protagonista, el padre acaba casándose con una mujer aún peor que la anterior, que lejos de venir sola aparece en casa con seis hijas de lo más malvadas, que obligan a Zezolla a trabajar todo el día en casa y en la cocina.

El hada mágica o el carnero no existen en esta versión, ya que la magia proviene de un árbol mágico, más concretamente una palmera, que ayuda a la chica a ir al baile real con ropas lujosas, un caballo blanco y doce pajes. A medianoche la chica desaparece dejando como única muestra de su existencia una zapatilla vacía.

Y la primera versión escrita podría provenir de la China

Se cree que la versión más antigua de este cuento aparece en un libro chino escrito ente los años 850 y 850 d.C. La chica, de nombre Yeh Shen, es maltratada por su madrastra y su hija, tan malignas como las de las otras versiones, que la obligan a sacar agua de pozos muy profundos y peligrosos. Además, para torturarla, le hacen calzar zapatos muy pequeños mientras hace sus tareas, haciendo que sus pies queden tan pequeños que su verdadero nombre quede atrás para adoptar el ya mencionado Yeh Shen, que quiere decir Pies de Loto.

La muchacha guarda un pez mágico de tres metros de longitud en un estanque junto a su casa pero la madrastra, que acaba por conocer el secreto de su hijastra, se hace pasar por ella, poniéndose sus ropas, engaña al pez y lo mata, para luego descuartizarlo y servirlo en casa anta el llanto de la joven.

Así llega el momento del baile y Yeh Shen, deseosa de poder acudir, formula un deseo ante las espinas del pez, cumpliéndose al instante.

La chica va a la fiesta, donde no hay príncipe enamoradizo como es constante en las otras versiones. Sin embargo, el hechizo tiene hora de caducidad y al correr huyendo pierde una zapatilla de oro, que por casualidad, acaba en manos del mercader más rico de la provincia, que lo acaba vendiendo al Rey. Éste decide conocer a la dueña de tan valioso zapato, pues decide que será su reina. Inicia una búsqueda en la que la hermanastra se amputa los pies para que el zapato le entre, sin éxito.

Una noche, Yeh Shen entra en palacio para recuperar el zapato, pero la descubren sin creer que una criada pueda ser la dueña. El Rey, que piensa lo mismo (las apariencias engañan), queda asombrado cuando, al ponerse los dos zapatos, los harapos de la chica se transforman en preciosas ropas dignas de una reina. El Rey se enamora de ella y se casan y la madrastra y su hija son encerradas en una cueva hasta que un alud de piedras acaba con ellas.

Más información | Wikipedia, Can Fusté
En Bebés y más | La versión original de “La Bella Durmiente” sería poco recomendable para los niños




La foto de tu bebé: ser tu mamá es mi mayor alegría

Posted: 12 May 2011 11:15 AM PDT

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Aunque en España ya se celebró el Día de la Madre el uno de este mes, en muchos países del mundo se celebra a lo largo del mes de mayo. Por eso, dedicamos a todas las mamás la foto de esta semana, seleccionada entre las que nos enviáis a nuestro grupo Flickr.

Creo que todas las madres nos sentimos identificadas con las palabras de Diana, la mamá que podemos ver en la foto junto a su bebé Leonardo, nacido hace apenas dos meses. Proclama: “ser tu mamá es mi mayor alegría”.

Comenta que intenta tomarle al menos una foto diaria, para hacerle un álbum que narre en imagenes su primer año de vida. Sin duda, será un recuerdo muy bonito.

Queremos agradecerle a Diana que nos haya permitido homenajear a todas las mamás del mundo a través de esta preciosa imagen y aprovechamos para animar a los demás padres a subir una foto de su hijo o de sus hijos a nuestro grupo Flickr para que sea publicada en Bebés y más.

Foto | Diana_eugenia en Flickr




La obesidad infantil afecta ya a los bebés

Posted: 12 May 2011 05:24 AM PDT

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La obesidad infantil es una enfermedad cada vez más extendida, no sólo en España, sino en general en todos los países desarrollados, pero lo más preocupante es que cada vez la sufren niños a edades más tempranas. De hecho, la obesidad infantil afecta ya a los bebés.

Esto es lo que ha afirmado en una entrevista Mercedes de Onís, responsable del Departamento de Nutrición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien coordina desde hace más de veinte años un estudio multicéntrico sobre patrones de crecimiento, elaborado con 8.500 niños de 0 a 5 años nacidos en Brasil, Ghana, India, Noruega, Omán y Estados Unidos.

Afirma que todos los niños nacen con las mismas condiciones y capacidades de crecimiento, o sea que lo que determina que un niño sea obeso o desnutrido está influido por factores externos. De ahí la importancia de prevenir la obesidad infantil desde el primer día de vida, incluso desde el útero materno.

La obesidad es una enfermedad fuertemente vinculada a los hábitos y al estilo de vida. Un bebé gordito no es sinónimo de un bebé saludable, no se puede confundir este concepto en la actualidad. Un bebé obeso es un bebé con problemas de salud que los acarreará toda su vida. Cuando un bebé supera entre un 85% y un 95% su percentil de crecimiento, se enciende la alarma y debería consultarse con el pediatra los pasos a seguir.

Entre las principales armas para combatir la obesidad infantil se encuentra la lactancia materna, pues han comprobado que los bebés alimentados con leche materna tienen menos problemas de peso que los que toman leche artificial. A partir de que se incorpora la alimentación complementaria es importante ofrecerle al bebé una dieta equilibrada, y en la etapa infantil inculcarles buenos hábitos como la práctica de ejercicio, además de otros buenos consejos para prevenir la obesidad infantil.

Pero también se puede empezar a prevenir desde el embarazo, ya que llevar una dieta poco saludable y el excesivo aumento de peso de la madre aumenta el riesgo de obesidad en los hijos.

Vía | El Comercio
Foto | daniel.baker en Flickr
En Bebés y más | La obesidad infantil aumenta entre los niños de 3 y 5 años, Obesidad infantil: ¿sabía usted que su hijo vivirá cuatro años menos por ser obeso?‏, Obesidad en niños pequeños: más importante de lo que creemos




Roller Buggy, paseando al bebé en patinete

Posted: 12 May 2011 04:15 AM PDT

Roller-Buggy

Si pensáis en un sistema de transporte original y rápido para los desplazamientos con el bebé en la ciudad, tal vez os interesa Roller Buggy, un carrito convertible a la vez en patinete.

Es una silla de paseo para niños de entre un año y medio y cuatro años, el cual a través de un movimiento de tracción simple de la parte inferior, se extiende una plataforma parecida a un “skate” y permite pasear al bebé a la vez que hacemos ejercicio.

¿Os véis por la ciudad patinando con el carrito del bebé? Es sólo una curiosidad pero no deja de ser divertido.

Vía | inspire me now
Más información | Pixstudio
En Bebés y más | Mama Board: un patinete para mamá en el carrito del bebé




Qué pueden hacer los padres para ayudar a estimular el lenguaje (I)

Posted: 12 May 2011 01:30 AM PDT

Estimulación lenguaje II

Muchas veces, ante un problema del lenguaje o si ven que su niño no habla tanto como el resto de niños de su entorno, lo padres se preguntan qué pueden hacer para ayudar a estimular el lenguaje de su hijo.

Es importante saber que si se tiene una relación madre/padre-hijo en la que prime el afecto, la serenidad y una buena estimulación verbal adecuada, el desarrollo será el adecuado. Al hablarle cuando le damos de comer o cuando le damos un baño, estamos preparándole para que se comunique de forma verbal.

Lo más importante cuando estemos hablando con nuestro hijo es que debemos adaptar nuestro lenguaje al niño, y no a la inversa. Y para ello, a continuación, daremos algunos consejos prácticos para hacerlo de la forma adecuada.

De forma natural, debemos estimular al niño nombrando las cosas y las actividades que realizamos conjuntamente:“toma el chupete”, “mira el biberón”, “nos ponemos los calcetines”... Así, el niño irá aprendiendo que a cada objeto se le asigna un nombre determinado.

Es conveniente hablar más despacio de lo habitual, pero sin romper nuestra entonación, acento o tono. No se trata de hablar como robots. Además, debemos pronunciar claramente las palabras, exagerando ligeramente la pronunciación de los sonidos.

Por otro lado, debemos usar frases sencillas adaptadas al nivel de producción y comprensión del niño; nunca se debe usar un lenguaje excesivamente infantilizado o distorsionado, sin olvidar el llamar a las cosas siempre por su nombre o con las mismas palabras o frases (debemos evitar el habla estilo Ned Flanders: el avioncillo, el saloncillo, el chupetillo…).

Muchas veces olvidamos, cuando apreciamos que se retrasa en la adquisición de sonidos y vocabulario, que los niños comprenden antes de expresarse. Por ello, se dan muchas situaciones en las que exigimos al niño que pronuncie correctamente una palabra:“di coche”, “repite conmigo: coche”, “otra vez más”... Si el niño aún no ha llegado a la fase en la que puede repetir correctamente, se le presiona y exige demasiado. Por eso, si luego cuando si sea capaz, se negara a hablar y no quisiese decir nada de nada, no sería extraño.

Por ello, es muy importante hablar con el niño pero sin exigencias ni presiones para que lo haga; muchos de los problemas del lenguaje surgen en este aspecto porque son los padres quienes, por la fuerza, obligan al niño a hacer las cosas como ellos quieren y cuando ellos desean, sin pensar en las capacidades y motivaciones del niño.

Lo que podemos hacer es recalcar las palabras o tipos de frases que queremos que el niño aprenda a decir mejor, repitiéndoselas a menudo de un modo natural y de varias formas distintas, pero con el mismo mensaje (“mira el coche”, “aquí está el coche”, “el coche hace brummmbrummm”, “¡como corre el coche!”...).

Pero lo más importante, es hablar a menudo al niño en todas aquellas situaciones en las que estamos haciendo o mirando cosas juntos: en la comida, mientras damos un paseo, jugando, durante el baño, viendo un cuento…

Lo más aconsejable es hablarle sobre aquello en lo que muestra más interés. Nos referiremos a acontecimientos presentes, lo que haga “aquí y ahora”, por ser los más fáciles.

Mientras hablamos con el niño, lo que podemos hacer es usar:

  • autoinstrucciones en voz alta: es decir, nosotros hablamos de lo que estamos haciendo de forma que el niño está recibiendo modelos simples de lenguaje acompañados de alguna acción (por ejemplo, cuando estamos recogiendo la ropa de la colada, vamos diciendo a la vez cosas del tipo “voy a coger la camisa roja”, “aquí están los pantalones de mamá...”).
  • habla paralela: en esta ocasión, el adulto habla sobre lo que el niño hace a modo de acompañamiento de sus interacciones (si el niño está guardando los juguetes en su caja de juguetes, nosotros iremos diciendo en voz alta que “el niño está cogiendo el camión rojo”, “¡qué bien guarda la pelota en su sitio!”...).

Adaptar nuestro lenguaje al del niño es algo que los padres pueden hacer para ayudar a estimular el lenguaje del niño. En breves hablaremos de otras formas de potenciar y favorecer los intercambios comunicativos con el niño, así como algunas técnicas que pueden favorecer a que el niño aprenda a hablar mejor.

Foto | makelessnoise en Flickr
En Bebés y más | ¿Cómo comunicarnos mejor con el bebé?,El bebé aprende a hablar




Por qué mi hijo es de los que peor dibuja de su clase (y por qué no le ayudo a mejorar)‏

Posted: 11 May 2011 11:10 PM PDT

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Hace cosa de un año mi hijo de 5 años dibujó en clase, junto con sus compañeros, un cangrejo que representaba la clase a la que pertenecían (eran la clase de los cangrejos). Su dibujo fue seleccionado de entre todos para ser algo así como el logotipo de la clase, el dibujo que saldría impreso en todas las páginas de sus trabajos y en todo el material que utilizarían.

Cuando nos enteramos de ello nos sentimos orgullosos de nuestro hijo y de sus capacidades artísticas (como cualquier padre se sentiría, vamos). Incluso pensé que había heredado el buen hacer ante el papel tanto de su padre (siempre me han dicho que dibujo muy bien), como de su madre, que dibuja muy bien.

Sin embargo, a lo largo de este curso, he podido ver los dibujos de otros niños y son más coloridos, más complejos y más realistas que los que hace mi hijo. Suelen colgar algunos en el exterior, para que los veamos los padres (eligen los más chulos, al parecer) y los dibujos de mi hijo no parecen merecer ese honor. Entonces, comparando, me doy cuenta de que mi hijo es de los que peor dibuja de su clase. Tras darle varias vueltas al asunto he entendido por qué y a continuación os explicaré, además, por qué he decidido no ayudarle a hacerlo mejor.

Sus dibujos no tienen volumen

Como podéis ver en el dibujo que encabeza la entrada, sus dibujos no tienen volumen. Digamos que lo único que aporta un poco de “masa” es la cabeza, por ser un círculo y el cuerpo, siendo las extremidades unos palos que terminan con otros palos que hacen las veces de manos y pies. Los dibujos que he podido ver en sus compañeros de clase llevan ropa, a veces con botones, los brazos tienen volumen y a veces dibujan hasta manos y dedos. Las piernas también tienen volumen y muchos pintan unos bonitos pantalones y unos zapatos.

Sus dibujos no tienen color

Al no haber casi zonas con volumen hay muy poco que pintar. De todas maneras, lo poco que hay por pintar no lo pinta y, si lo hace, utiliza un solo color para todo. Imaginad la cara que se nos queda cuando alguien le regala un cuento de colorear, a veces acompañado por un precioso surtido de colores con el que pintarlo, y utiliza un solo color para pintarlo todo, saliéndose bastante y cansándose enseguida (“papá, sigue tú”).

Los dibujos de sus compañeros, en cambio, están llenos de color. Son variados, llevan ropas con colores combinados, pantalones a juego (o no) y hasta hay niñas que pintan unos círculos rojos a modo de mejillas en las caras de sus personajes.

No dedica apenas tiempo

Como sus dibujos son un entramado de círculos y palitos por todas partes no tarda demasiado en hacerlos, dedicando sólo el tiempo necesario para completar lo que está dibujando. A veces, si quiere dibujar más, gira la hoja y sigue por el otro lado.

Los dibujos de sus compañeros y compañeras deben llevar su tiempo por lo detallados que son, por las combinaciones de color que obliga a los niños a cambiar de lápiz en varios momentos y porque algunos pintan suelo, flores y otros elementos.

Mi preocupación

Tras ver todo esto, y sabiendo que el año pasado su dibujo del cangrejo fue seleccionado como el mejor, empecé a pensar que mi hijo no estaba aprendiendo suficiente o que no ponía el empeño necesario a la hora de dibujar. Pensé también que quizás no sabía hacerlo mejor y que quizás podría ser buena idea enseñarle cuatro truquitos para empezar a dar volumen a sus dibujos y para empezar a darles color, de manera que quedaran más bonitos.

De repente entendí...

Sin embargo, de repente entendí por qué mi hijo es de los que peor dibuja de su clase, ya que dejé de pensar como el Armando niño, el que hacía dibujos que la gente valoraba como bonitos o preciosos y empecé a pensar como él, simplemente observándole, dándome cuenta de que él utiliza el dibujo, no como una herramienta para hacer algo vistoso que luego alguien debe evaluar para decir cuán bonito es, sino como un método para comunicarse. Digamos que Jon dibuja para explicar lo que no sabe explicar con letras o lo que tardaría un rato en expresar con palabras (una imagen vale más que mil palabras). Digamos que dibuja lo que está representando en su imaginación y el objetivo es contarlo, sin más.

Me costó entenderlo (cortito que es uno), pero al dar con ello me alegré y de repente perdí la necesidad de ayudarle a hacerlo mejor. Mi hijo dibuja cuando quiere hacerlo. A veces está jugando con sus muñecos y de pronto siente la necesidad de plasmar algo en el papel. Entonces corre al armario, saca un papel, coge un bolígrafo cualquiera (a veces un rotulador) y, con pasión desenfrenada, empieza a dibujar personajes haciendo algo concreto. A veces, como digo, gira el papel y sigue. A veces corre a por otro papel y a veces simplemente se queda con la primera de sus obras.

Entonces la deja ahí y la va mirando mientras sigue jugando, como si le sirviera de guía o como si evaluara qué debe contener el siguiente dibujo. A veces aparece con uno enseñándonoslo y muchas otras veces (la mayoría) los vemos de casualidad, cuando entramos en la habitación y vemos lo que ha hecho.

No pretende agradar

Cuando nos los trae nunca dice “mira papá, lo que he hecho”, esperando agradar como el niño que quiere ser felicitado por hacer algo bonito, sino que nos los enseña para explicarnos lo que ha dibujado “este es tal, este es cuál y aquí le está diciendo que haga esto o lo otro“.

Entonces me acuerdo de los dibujos de los niños de su clase y observo a un niño que sonríe, quizás alguna flor, un árbol o una casa y veo una especie de foto. Veo el dibujo de una foto en el que un niño sonríe con un bonito paisaje de fondo. Observo entonces los de mi hijo y veo que, en cualquiera de sus dibujos, si le pregunto, me explica una situación, un suceso, algo que está pasando, algo que quiere contar.

De ayudarle, el dibujo dejaría de ser comunicación

Y esa es la diferencia. Yo siempre he dibujado de cara a la galería, es decir, para recibir una felicitación después o la aprobación de mis padres o tutores, o de los adultos, a los que yo presuponía con la sabiduría suficiente como para juzgar mis capacidades. Así fui cambiando mi manera de hacer según las puntuaciones de los profesores, fui adaptando los dibujos según me dijeran que era bonito o que no lo era tanto y así borraba cosas que hacía porque “esto no va a gustar”.

Si llego a coger a mi hijo y le explico algunas técnicas para hacer dibujos bonitos habría modificado el objetivo. De método de comunicación puro y duro, donde prima la historia y no cómo se cuenta, habría conseguido desviar el método hacia algo donde prima más el modo de contarlo que la historia. De hecho, muchas veces, ni siquiera es necesaria una historia (quien dibuja un sol, una casa, un campo, un coche y una flor no está explicando nada).

Y ya no sólo eso, si le hubiera dicho cómo dibujar para hacerlo más bonito le habría hecho creer que es importante que sea bonito, le habría hecho creer que yo sí sé cómo deben ser los dibujos y que él no los está haciendo bien y le habría hecho creer que, para que valga la pena dibujar, alguien debe decirte después que lo has hecho bien.

Ahora sólo me queda esperar que en el colegio respeten sus dibujos como método de comunicación y que no caigan en la necesidad de enseñarle a hacerlo bien, básicamente, porque ahora disfruta como un enano (nunca mejor dicho) dibujando cuando siente la necesidad de hacerlo y no sé si seguirá haciéndolo el día que se sienta obligado a dibujar para agradar.

En Bebés y más | La importancia de la expresión artística, Claves para interpretar los dibujos de los niños, Educando la creatividad: la imaginación es uno de los mejores juguetes que existen




El niño que llevamos dentro: un gracioso anuncio en que los adultos se transforman en bebés

Posted: 11 May 2011 11:00 PM PDT

Me ha sorprendido muy gratamente este anuncio de agua que hoy os muestro por una razón muy simple: lo graciosos que estamos los adultos cuando nos disfrazamos de bebés.

Es algo así como recordar nuestra infancia o exteriorizar el niño que llevamos dentro, esa parte nuestra, más o menos escondida, que irradia felicidad, ternura, amor y en definitiva buenos sentimientos.

El anuncio es simple, muy simple. Cada actor se pone una camiseta blanca en la que se puede ver el cuerpo de un bebé en diferentes posturas y luego es grabado o fotografiado. Luego se presentan los vídeos y las imágenes a velocidad rápida y, no fijándote ya en los pantalones de los protagonistas, no queda otra que mirar sus cabezas y sus cuerpecitos. Me ha encantado… como encuentre una camiseta como esa me la compro fijo.

Vía | Criatures
En Bebés y más | Tierno anuncio con bebés que son pequeños milagros, Del nacimiento a los 10 años en un minuto y medio