Todo para Bebe: Cómo preparar a tu hijo para la llegada del nuevo bebé‏

miércoles, 18 de mayo de 2011 |

Todo para Bebe: Cómo preparar a tu hijo para la llegada del nuevo bebé‏


Cómo preparar a tu hijo para la llegada del nuevo bebé‏

Posted: 18 May 2011 08:00 PM PDT

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Cuando unos padres que ya tienen un hijo deciden ir a por el siguiente empiezan a aparecer dudas e inquietudes muy lógicas tanto por el comportamiento que tendrán ellos hacia el nuevo bebé como por el que tendrá su hijo/a cuando su hermanito/a llegue.

Para el niño está claro que será un gran cambio en la dinámica familiar, puesto que pasará de ser el hijo único de los padres a tener que compartir espacio con una criatura chiquitita y desconocida que ademas necesita a sus papás casi a tiempo completo.

Es por esta razón que los padres tienen que preparar al hijo previamente para que poco a poco vaya comprendiendo qué va a suceder cuando el bebé nazca y qué cambios va a vivir.

Reacciones posibles ante la llegada de un hermanito

Antes de entrar a hablar de cómo preparar al niño para la llegada de un nuevo bebé en la familia podría ser interesante saber cuáles son las reacciones posibles de los niños cuando ello suceda.

Las respuestas dependerán en gran medida de la edad del niño, de su nivel de comprensión y de la relación previa que tenga con los padres, además de cuán preparado esté para digerir el cambio. Es posible que sienta cierta indiferencia ante la noticia, pero que luego empiece a tener comportamientos que antes no tenía, tratando seguramente de llamar la atención que siente que va a perder.

Puede ser que nos dé la sensación de que lo comprende todo y que se lo tome realmente bien, pero que después del parto, con el nuevo habitante ya en casa, reaccione y nos demuestre que la nueva situación no le gusta.

También podría ser, por qué no, que se sienta contento de saber que tendrá un hermanito y que una vez nazca se sienta orgulloso de ser el hermano mayor, de ayudar en su cuidado y que se lo explique a todo el mundo.

El diálogo y la disponibilidad, claves en el proceso

Sea la que sea la reacción del niño ante la noticia o ante la llegada del bebé, lo más importante es hablar de ello: explicar qué va a suceder, cuándo va a suceder, cómo serán las cosas cuando el bebé llegue, cómo actuará mamá y cómo actuará papá.

También puede ir bien ofrecer una representación gráfica de la que será la realidad, utilizando el juego simbólico, tal y como hablamos hace un tiempo. Anticipar a los niños aquello que va a suceder es llevar mucho ganado y, si además lo ha vivido en cierto modo, representándolo con muñecos o personajes, lo aceptará mucho mejor que si un buen día aparecéis en casa con un bebé en brazos.

Si va a haber otros cambios importantes, mejor hacerlos antes de que el bebé nazca

Durante los primeros años de vida de los niños suelen sucederse algunos cambios más o menos grandes en las rutinas de los niños que pueden llegar a vivir mejor o peor. Con esto me refiero a cuando dejan el pañal, cuando dejan el chupete, el biberón, el pecho, cuando entran en la guardería o el colegio, cuando dejan la cuna para ir a la cama o cuando dejan de colechar para ir a su habitación, por poner algunos ejemplos.

Todos estos cambios deberían llevarse a cabo antes de que naciera el bebé, para que el niño no asocie un cambio importante que le genera conflicto con la llegada del bebé (“justo llega mi hermanito y a mí me ponen a dormir solo”). Si no se pueden adelantar porque el niño no está preparado todavía, lo recomendable entonces será esperar a que el bebé tenga ya unos meses. Digamos que dos grandes cambios no deberían ir juntos en el tiempo nunca, si puede evitarse (y menos si uno de ellos es la llegada de un bebé).

Cómo hablar si es un niño pequeño

Un niño menor de dos años tiene una capacidad de entendimiento limitada, lógicamente, sin embargo eso no quita que debamos explicarle las cosas de un modo natural y tranquilizador. A medida que la barriga de la mamá crece se le puede ir explicando que está creciendo un bebé y que un día saldrá. Decirle que será muy pequeñito, como cuando él era bebé y que quizás llore un poco porque no querrá estar solito.

Entonces se le puede explicar algún cuento que narre la llegada de un bebé, trabajarlo mediante el juego simbólico como hemos comentado o bien buscar fotos suyas de cuando era bebé para que vea que su hermanito será igual que él cuando era de pequeño.

Podría ser buena idea también que tuviera contacto con otras familias que hayan tenido un bebé hace poco e incluso con aquellas que ya tengan hijos anteriores, para que vea cómo es la situación que vivirá (o para que cuando la viva recuerde que es tal y como ha ido observando durante el embarazo de su madre).

Cómo hablar con un niño mayor

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Si el niño es más mayor, más son las probabilidades de hacernos entender, más las explicaciones que podemos dar y más las dudas que podemos resolver. Un niño mayor puede interesarse por los cambios de la madre, por cómo crece el bebé en el interior, puede querer notar los movimientos en la barriga, puede participar a la hora de decidir el nombre que tendrá, ayudar a elegir la ropa que se le pondrá, etc. y así hacerle partícipe del próximo acontecimiento familiar.

Promoviendo el vínculo con otros adultos

Cuando el nuevo bebé llegue la madre tendrá que pasar, seguramente, mucho tiempo con él. Gran parte de ese tiempo que pase con el bebé será tiempo que antes pasaba con el hermano mayor y éste podría sentirse desplazado.

Para paliar un poco esta situación es recomendable que el niño vaya haciendo vínculos con otras personas adultas, como amigos o abuelos y, sobretodo, con el padre, que deberá intensificar su relación con él para que no dependa tanto de la madre y para que, llegado el momento, acepte (más o menos), que mamá pase tanto tiempo con el nuevo bebé.

Evidentemente, una vez nazca el bebé, la madre deberá seguir pasando tiempo con el hermano mayor y, para eso, los papás tendrán que pasar también tiempo con su nuevo hijo, para que madre e hijo mayor tengan sus ratitos de relación.

En nuestro caso…

Como siempre, os comento qué sucedió en nuestro caso. La gente nos avisaba de los celos que viviría el mayor y una vez nacido el pequeño nos preguntaban por ello, sorprendidos de que aún no los tuviera, pero convencidos de que “bueno, si no los tiene, ya los tendrá”.

Sin embargo, o los celos no han sido demasiado intensos, o nosotros no hemos sabido verlos, porque no hemos apreciado demasiados cambios en nuestro hijo mayor y siempre ha aceptado bien la presencia del pequeño, excepto ahora que tienen 5 y 2 años y empiezan a tener sus más y sus menos, pero no precisamente por nuestra atención o nuestra falta de ella.

Estando mi mujer embarazada mi relación con el mayor fue yendo de menos a más. No por el embarazo, ya que probablemente habría sucedido igual, sino porque tenía más tiempo para poder estar con él y porque él ya tenía dos años, camino de los tres, y poco a poco empezaba a aceptar (pulpo como animal de compañía) a papá y a otras personas como cuidadores para un tiempo más o menos prolongado (hablo de alguna hora).

Cada vez jugábamos más, compartíamos más cosas y eso hizo que al nacer el pequeño nuestra relación siguiera más o menos igual y que aceptara (bastante bien, creo), que mamá tuviera que dedicarle tiempo al bebé. Como además siempre ha estado en casa (siempre que no estaba en el cole) con mamá y el bebé, y conmigo cuando no he trabajado, no se habrá sentido desplazado (lo digo porque algunas familias deciden dejar al niño con los abuelos si van al médico con el bebé, si la mamá va al médico, si los papás van a hacer algún trámite con el bebé, etc.).

Concluyendo, la mejor manera de preparar a un niño para la llegada de un hermano es hablar de manera franca de lo que sucederá, anticiparle tanto como se pueda lo que va a suceder, promover la relación con otros miembros de la familia (no sustituir, sino diversificar) y cuando el bebé llegue, tratar de que todo sea más o menos igual con el niño, para que se sienta igual de querido que hasta el momento.

Fotos | Christyscherrer, Rsgranne en Flickr
En Bebés y más | Los celos entre hermanos, Los celos entre hermanos: recomendaciones, Mi bebé: los celos de la hermana mayor, Fomentar una buena relación entre los hermanos




¿Deberíamos poder elegir el colegio que quisiéramos para nuestros hijos?

Posted: 18 May 2011 03:00 PM PDT

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Papá y mamá “A” tienen un hijo que en septiembre acudirá al colegio por primera vez. Empiezan a mirar colegios para ver cuál les gusta más y cuál se adapta más a su modo de entender la educación. Además les interesa que esté cerca de casa, para facilitar la logística familiar.
Después de visitar varios colegios se deciden por uno, que es el que ponen primero en la solicitud de matriculación. En la segunda y tercera opción ponen los siguientes que elegirían. Llega el día de la resolución y no les conceden el primero colegio, pero como el segundo y el tercero se llenan también con niños cuyos padres los habían elegido como primera opción, les dan un colegio que no tiene nada que ver con lo que habrían elegido y, además, lejos, muy lejos de su casa.

Papá y mamá “B” tienen un hijo en la misma situación que los otros padres. Tras mirar varios colegios saben que el que más les gusta no podrá tocarles nunca, porque no pertenece a su zona, así que deciden poner como primera opción un colegio que saben que les puede tocar, sin ser realmente el que les gustaría para su hijo.

Estas dos historias se llevan reproduciendo años y años en miles de hogares españoles. Cada año miles de padres se dan cuenta de que elegir colegio es, en el fondo, una falacia, porque desde el momento en que existen diferentes zonas en una misma ciudad con diferentes puntuaciones se pierde la capacidad de escoger.

Ahora parece que hay quien se ha dado cuenta de que esto es un agravio para muchos padres porque la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha propuesto la eliminación de las zonas en las ciudades para que los padres puedan escoger libremente el colegio de sus hijos.

El objetivo de dicha medida es solucionar, dentro de lo posible, los problemas comentados hace un momento, o situaciones tan absurdas como que un niño que vive a 100 metros de un colegio no pueda elegirlo, por no pertenecer a su zona, pero sí uno que viva a 3 km del mismo.
De este modo los padres tendrán un abanico de posibilidades mucho más extenso y serán ellos los que tengan que barajar si prefieren apostar por cercanía, por metodología educativa o por ambas cosas.

Dado que, como los padres “B”, muchas parejas acababan eligiendo el colegio menos malo de su zona o aquel en que tenían más probabilidades de entrar, la mayoría de colegios se han ido llenando siempre y no ha habido demasiadas posibilidades de saber qué escuelas gustan más a la población.

Digamos que con esto existía una trampa, porque las noticias llegaban a decir que casi el 90% de los niños entraban en la primera opción escogida por los padres, sin comentarse que la primera opción escogida no era siempre la que realmente los padres habrían elegido de haber tenido libertad.

Creo que es una medida fabulosa que servirá para mostrar los gustos de los padres, pues ahora sí podrá realizarse una elección libre y real. De este modo los colegios menos solicitados deberán trabajar para saber cuál es la causa y para tratar de mejorar.

Ojalá se lleve a cabo (sea por parte del partido político que sea) y ojalá se haga extensivo a toda España. Ya que nuestro sistema educativo público dista mucho de ser ejemplar, al menos que nos permitan a los padres elegir el colegio que consideremos mejor, o el menos malo.

Vía | Pequesymas
Foto | Liz en Flickr
En Bebés y más | Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir colegio (I) y (II), Qué tener en cuenta a la hora de elegir escuela infantil




Los padres que pegan a sus hijos suelen hacerlo porque fueron niños golpeados

Posted: 18 May 2011 03:00 PM PDT

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Hacía tiempo que un anuncio de 30 segundos no me transmitía tanto como éste que pudo verse a finales del mes pasado en Francia, con motivo del Día Internacional contra la Violencia Educativa en dicho país, que fue el 30 de Abril.

En el vídeo que podréis ver a continuación podemos ver a una madre que, ante la mirada atenta de la abuela, pega a su hija tras volcar accidentalmente un vaso en la mesa mientras hace otra cosa. Es una escena contundente por la violencia del golpe y el realismo con el que se muestra.

Sin embargo lo mejor del vídeo no es esa realidad, sino la que se sugiere después, cuando la abuela, lejos de juzgar y lejos de aconsejar, simplemente se acerca a su hija, la abraza y le pide perdón. Perdón por haberte hecho esto, perdón por las veces que te pegué, perdón por hacerte sentir que esto está bien y que pegar a tu hija es algo normal. Perdón.

De tal palo, tal astilla

Al final del vídeo podemos leer, en francés, algo así como: los padres que pegan a sus hijos suelen hacerlo porque fueron niños golpeados, hecho del que hemos hablado en varias ocasiones en el blog y que está cargado de lógica.

“Dime con quien andas y te diré quién eres”, dice un sabio refrán que explica que las personas que nos rodean ayudan a hacer de nosotros las personas que somos, para lo bueno y para lo malo.

“De tal palo, tal astilla”, es otro refrán que no necesita mucha explicación… los niños suelen acabar haciendo lo que ven hacer a los demás y en muchas ocasiones las personas acaban por ver como buena la educación que recibieron y acaban por aceptar que los cachetes que sus padres les dieron tenían un motivo, una razón y que “tampoco me ha pasado nada”. De este modo se normaliza la violencia de padres a hijos y de este modo los niños que fueron golpeados repetirán probablemente el mismo patrón.

En nuestras manos está, y nunca mejor dicho, decidir si seguimos con el mismo modelo educativo o si decidimos romper con esta herencia y tratamos de buscar otras opciones educativas, a la vez que intentamos encontrar estrategias que nos ayuden a canalizar nuestra ansiedad o nuestra poca paciencia de un modo que no dañe a los más indefensos, nuestros hijos.

Os dejo con el vídeo:

Más información | Fondation pour l’Enfance
Foto | MiikaS en Flickr
Vídeo | YouTube
En Bebés y más | El valor del ejemplo (1): ¿qué enseñamos a nuestros hijos?, ¿Seguimos el mismo estilo de crianza de nuestras madres?, Los azotes no sirven para nada (I), "Esto se ha hecho toda la vida y no nos ha pasado nada" (I)




Trastornos del habla: dislalia (IV)

Posted: 18 May 2011 10:00 AM PDT

Dislalia IV

Ya hemos visto varios aspectos de la dislalia: qué es y qué tipos hay. Hoy toca el turno a los tipos de errores que pueden cometer los niños que presenten una dislalia funcional.

Recordemos que, la dislalia funcional se caracterizaba por dificultades para la articulación correcta de uno o varios fonemas, sin que exista ningún defecto físico ni alteración de los órganos del habla (lengua, paladar, labios…) que lo ocasione.

El niño expresa la dificultad para articular correctamente mediante distintos tipos de errores. En ocasiones, son tantas las alteraciones que resulta casi imposible comprender lo que nos quiere decir. Otras veces, su articulación defectuosa no impide comprender el contenido de su mensaje, pero igualmente ha de ser tratado.

Algunos niños sólo cometen un tipo de error, pero en otros casos se dan varios errores asociados, ya que ante diferentes problemas que se le plantean reaccionan de forma totalmente distinta.

Errores de sustitución

Una sustitución es un error de articulación donde un sonido es reemplazado por otro. El niño es incapaz de pronunciar una articulación concreta y en su lugar pronuncia otro sonido que le resulta más fácil.

La sustitución puede darse al principio, en medio o al final de la palabra emitida, existiendo patrones de sustitución entre sonidos por cercanía a la hora de pronunciarlos y facilidad. Por ejemplo, el sonido /r/ se sustituye frecuentemente por /d/ (“lodo” en vez de “loro”) ya que la posición de la lengua a la hora de realizar los sonidos es muy similar.

Otro tipo de sustituciones son las producidas teniendo en cuenta las características de cada fonema: que exista o no vibración de las cuerdas vocales al producirse (“bufanta” para decir “bufanda”), según la forma de salir el aire al emitir el sonido (“kabón” por “jabón”), etc.

También puede darse este error por la dificultad de percepción o al discriminar auditivamente. En este caso, el niño percibe el sonido tal como él lo realiza (no de forma correcta). Esto ocurre, por ejemplo, con el sonido /z/ y el sonido /s/ (“caza” por “casa”). No debemos olvidar que esta sustitución puede no ser un error como tal, sino un tipo de dialecto de un territorio específico.

La sustitución es el error de mayor frecuencia y ofrece una mayor dificultad para su corrección, ya que una vez superada la articulación, cuando el niño es capaz de emitir correctamente el fonema ausente, tiene que integrarlo en su lenguaje espontáneo.

Aquí es donde el niño encontrará mayor dificultad, ya que tenía fijada cada palabra con la articulación defectuosa. Lo que se suele hacer es enseñarle palabras nuevas con ese sonido, en las que le será más fácil automatizarlo, para pasar después a la generalización.

Errores de omisión

Se puede dar también que el niño realice una omisión del fonema que no sabe pronunciar, sin sustituirlo por ningún otro, realizando la omisión en cualquier lugar de la palabra.

Puede omitir sólo la consonante que no sabe pronunciar (“illa” por “silla”), pero también puede omitir la sílaba entera con dicha consonante problemática (“tana” por “ventana”). Si la sílaba es doble (dos consonantes seguidas) y existen problemas para la consonante que se encuentra en el medio, lo más general es omitirla (“paza” en vez de “plaza”).

Errores de inserción

Otras veces, el niño lo que hace es una inserción, es decir, intercala junto al sonido que le da problemas otro sonido que no corresponde a esa palabra y, aunque con esto no salva la dificultad, se convierte en un vicio al hablar (por ejemplo, dice “esponoja” en vez de “esponja”).

Errores de distorsión

El niño realiza una distorsión cuando el sonido se da de forma incorrecta o deformada, aunque no es sustituido por otro fonema en particular, sino que se hace de forma aproximada a la correcta, pero sin llegar a serlo. Frecuentemente es por una imperfecta posición de los órganos articulatorios, a la forma en la que sale el aire, a la vibración o no de las cuerdas vocales…

Los dos errores que se dan con más frecuencia en las dislalias funcionales son la sustitución y la distorsión, siendo la inserción el que menos frecuencia tiene.

Y tras esta explicación sobre los tipos de errores que nos podemos encontrar en una dislalia, hablaremos sobre las posibilidades terapéuticas, las cuales pueden ser de dos tipos: indirecto (dirigido a las funciones que intervienen en la expresión) o directo (dirigido a la articulación y generalización)

Foto | ORNI¡ en Flickr
En Bebés y más | “Mi niño no habla bien”, sobre los trastornos del lenguaje infantil




Resumen de la semana del 11 al 17 de mayo en Peques y Más

Posted: 18 May 2011 08:00 AM PDT

Un miércoles más, llegamos desde el blog amigo de Peques y Más con un montón de recursos educativos y muchas ideas para todos esos adultos que necesiten apoyo en ese maravilloso camino que significa criar a nuestros pequeños de entre 5 y 12 años.

Esta semana, he querido centrar el resumen en la educación de nuestros pequeños, abriendo el post con un magnífico vídeo, en el que Ken Robinson, nos muestra una original presentación, en la que refuerza el mensaje de que es necesario cambiar los paradigmas en la educación. Sin duda interesante reflexión sobre la enseñanza de nuestros días.

Nos guste o no, los tiempos cambian y la forma de aprender de los niños también. Por eso, por ejemplo, nos parece imprescindible hablaros sobre como mejorar el uso de Internet para manejarlo con una gran naturalidad, e incluso algunos recursos muy buenos para aprender geografía con nuestros pequeños.

También sabemos de la importancia que tiene la lectura así que os dejamos unos consejos para intentar fomentar la lectura infantil, aunque siempre desde el respeto hacia nuestros hijos.

Un respeto que forma parte de la manera de ayudarles a mejorar con sus estudios en todas las etapas de su infancia, incluida esa etapa que tanto miedo nos da a los papás y mamás: el cambio de primaria a secundaria.

Y para terminar, este post tan especial lleno de recursos e ideas sobre educación infantil, os recomendamos el libro: Padres brillantes, maestros fascinantes de Augusto Cury. Por si aún os queda un ratito para leer y seguir aprendiendo sobre esas maravillosas personitas que tanto nos llenan las vidas. Feliz semana.

Vídeo| YouTube




La pregunta de la semana: ¿Cuándo empezasteis a sentir las pataditas del bebé?

Posted: 18 May 2011 06:00 AM PDT

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Hoy inauguramos una nueva sección en Bebés y más, La pregunta de la semana, en la que os iremos formulando algunas cuestiones de interés para que nos dejéis vuestras respuestas en la sección dedicada a ello.

Esta semana queremos saber cuándo se produjo un momento muy especial en el embarazo:

¿Cuándo empezasteis a sentir las pataditas del bebé?

Aproximadamente entre el cuarto y el quinto mes de embarazo se empiezan a sentir los movimientos del bebé en el vientre, una sensación única que se repetirá frecuentemente hasta que llegue el momento del nacimiento.

Yo recuerdo muy bien el momento y el lugar en mi segundo embarazo, cerca del quinto mes (estábamos de viaje), y aproximadamente a esas alturas de gestación sentí también por primera vez las pataditas del bebé en mi primer embarazo, aunque he olvidado el lugar, probablemente porque fue en casa, en alguna situación cotidiana.

Esperamos vuestras experiencias acerca de los movimientos del bebé durante el embarazo, y la semana que viene os contaremos cuál ha sido la mejor respuesta, que entre todos podemos votar, y os plantearemos una nueva cuestión para que participéis.

En Bebés y más | El bebé participa en tus emociones, En el segundo embarazo los movimientos del bebé se sienten antes




Las madres solteras tienen mejor autoestima que las solteras sin hijos

Posted: 18 May 2011 04:00 AM PDT

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Hay mujeres que por elección o por circunstancias de la vida, deciden afrontar la maternidad en solitario. No es una tarea nada fácil, pero ser madre soltera no es sinónimo de desdicha y peor calidad de vida. Por el contrario, un estudio sobre el tema afirma que las madres solteras tienen mejor autoestima que las solteras sin hijos.

Gracias a su capacidad para sacar adelante una maternidad sin pareja, las madres solteras se sienten más fuertes, trabajadoras, positivas y responsables que aquellas que no tienen hijos.

Según un estudio realizado por una psicóloga de la Universidad de Humboldt, en Berlín, Alemania, en general las madres solteras se sienten igual de felices, satisfechas y realizadas que las mujeres solteras sin hijos a su cargo.

Si bien es cierto que desde el punto de vista legal todavía falta que las madres solteras sean consideradas como cualquier otro modelo de familia, es una realidad cada vez más frecuente y una opción de familia cada vez más aceptada (se estima que un 25% de las madres son solteras).

La psicóloga ha podido comprobar que el 90 por ciento de las madres solteras menores de 40 años se consideran grandes trabajadoras, frente al 80 por ciento de las mujeres sin descendencia. La diferencia no es significativa, pero sí lo es la percepción que cada una tiene de su trabajo.

Las madres solteras no solo son más positivas y responsables sino que también son más flexibles puesto que han tenido la gran capacidad de adaptarse a las circunstancias especiales que les ha deparado la vida.

Cuando imaginamos una situación ideal pensamos en una pareja con quien compartir los cuidados y la crianza de nuestros hijos. Pero lo cierto es que no siempre es posible, y aún así muchas mujeres se sienten igual o más felices de afrontar solas su maternidad. Sienten orgullo y una profunda satisfacción por sacar adelante cada día a sus hijos.

Vía | Muy interesante
Foto | ECohen en Flickr
En Bebés y más | Yo soy madre soltera: web para mamás solas, Decidir ser madre soltera




Un móvil para cuna hecho a mano a ganchillo

Posted: 18 May 2011 03:00 AM PDT

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Os quiero enseñar una opción completamente diferente a los móviles de luces y sonidos: es un móvil para cuna hecho a mano a ganchillo.

Lo cierto es que el bebé recibe igualmente los estímulos visuales, ya sea de un móvil hecho con figuras tejidas o de uno último modelo.

El que vemos en la imágen es un diseño de la firma danesa Franck & Fischer especializada en productos y accesorios para bebés realizados de una forma artesanal y con productos naturales. Sus creaciones son exquisitas, desde ropa de cama, cojines, matitas, juguetes blanditos, sonajeros tejidos y artículos de decoración, todo hecho con mucho mimo.

Como veís un móvil para cuna hecho a mano a ganchillo puede ser de lo más atractivo y convertirse en un dulce complemento para la habitación del bebé.

Está realizado cien por ciento en algodón, tiene 45 cm de largo y en cuanto a los cuidados, hay que lavarlo a mano a 30 grados. Su precio, 56 euros en Blaubloom.

Más información | Franck & Fischer
En Bebés y más | Cómo hacer un móvil para la habitación del bebé, Consejos para elegir el móvil de cuna del bebé




Chantaje emocional: las consecuencias

Posted: 18 May 2011 01:00 AM PDT

consecuencias del chantaje

Si aceptamos la premisa que he expuesto, que el chantaje emocional existe y se realiza hacia adultos y hacia niño, y que es una forma de violencia psicológica, entonces debemos preguntarnos cuales son sus consecuencias. Y es que el maltrato verbal también es violencia.

Consecuencias directas del chantaje emocional

Cuando se recurre al chantaje emocional se acompaña de expresiones comunicativas que van desde los gritos a los lloros, quejas, amenazas de abandono o de sufrimiento, de pérdida del amor. El objetivo, consciente o inconsciente, es hacer que la víctima modifique su comportamiento y se sienta culpable o temerosa por la persona a la que ama.

Es decir, el chantaje emocional tiene consecuencias directas: la víctima siente miedo, se siente humillada, se siente culpable y con baja autoestima. Nadie quiere hacer que sus hijos se sientan de esa manera y menos por su causa. Además, se puede lograr, seguramente, obediencia inmediata, pero la razón de la obediencia no es el convencimiento, sino el miedo. Tampoco nadie quiere que sus hijos se comporten bien por miedo.

Si recurrimos al miedo es porque no tenemos otras herramientas, pero podemos aprender a comunicarnos más positiva y empáticamente.

Consecuencias a medio y largo plazo

Quizá, además de la relación insana que sustenta el chantaje emocional habitual, olvidamos sus consecuencias a medio y largo plazo. Los niños aprenden de sus padres, de lo que hacen más que de lo que dicen. El sufrir chantaje puede influir en el futuro de los niños y su manera de relacionarse con otras personas.

Si un padre amenaza y chantajea el niño interioriza, incluso aunque sufra, que eso es legítimo y es una manera de expresar cariño o de lograr los objetivos, igual que cuando les pegan sus padres asumen que la violencia física hacia los más débiles es una manera legítima de lograr objetivos.

Si el chantaje emocional es algo habitual la víctima puede llegar a interiorizarlo tanto que ya no sea necesario hacerlo abiertamente. Basta una mirada, especialmente en público, para que la víctima ceda por temor al espectáculo y la humillación pública. Se controla desde dentro y cede sin lucha, pero el daño, en estos casos, es que ha sido tantas veces repetido que el resorte salta, como cuando usamos el conductivismo para educar a un perro, no hace falta llegar a la amenaza pues la víctima ha asumido su papel y se victimiza sin necesidad de la expresión externa de la amenaza.

El niño ha descubierto la indefensión aprendida y ese mecanismo puede condicionar sus relaciones futuras, pues el lenguaje de la amenaza y la reacción son interiorizadas y se repiten mecánimamente, hacia sus padres y quizá, hacia otros que los amenacen en el futuro.

La víctima como chantajista

Estos niños pueden estar abocados, si no tienen una enorme fuerza interior, a replicar el chantaje emocional en su entorno. No, no me refiero al bebé que llora porque necesita ser abrazado, o al niño que tiene miedo en la noche y reclama a sus papás a su lado, ni tampoco al que tiene un berrinche que es, más que chantaje, un desbordamiento emocional. Eso no es chantaje.

Me refiero a los niños que, en la escuela, manipulan y presionan a sus compañeros, les hacen acoso escolar, los humillan, se burlan de ellos o los coaccionan amenazándolos con revelar secretos vergonzosos.

Más adelante, cuando sean adultos, podrán usar el chantaje emocional para relacionarse con otras personas, con sus parejas o con sus propios hijos, o en el trabajo, pues han crecido descubriendo que se puede usar libremente, por lo que, deprenderse de ese reflejo, necesitará un profundo trabajo personal de crecimiento y aprendizaje de otras maneras de expresar la insatisfacción.

Eso no quiere decir que estemos condenados a repetir los errores de nuestros padres, sino que, para liberarnos, debemos trabajar intensamente, reconocer que eso lo hicieron mal aunque nos amasen, y que podemos hacerlo de otra manera.

O incluso, y eso si sucede, a los que chantajean a sus padres, diciéndoles que si no les compran algo ya no los van a querer, aunque, en este caso, sigo poniéndome del lado del niño, pues ellos, muchas veces, expresan sentimientos intensísimos de manera incorrecta, pero solamente si tenemos la autoridad moral de no hacer nunca eso nos podremos considerar figuras de referencia que les expliquen, sin castigos ni gritos, que esa no es la forma de expresar la infelicidad.

Comunicación positiva

Y es que en las familias sanas la autoridad se gana con el ejemplo y las decisiones, dentro de la capacidad de cada uno, se negocian y se hablan. Hablar de las normas y los límites, escuchando lo que todos tienen que decir, supone una buena base para la comunicación familiar, aunque sea evidente que los padres podrán tomar las decisiones. Si las cosas se hablan y, sobre todo, se explican y se es coherente, el niño entenderá mejor y no se sentirá un esclavo que debe obediencia ciega, a riesgo del castigo, a los adultos.

No siempre los niños cumplirán las normas. Lo primero que deberíamos hacer es ser capaces de cuestionarnos nuestras propias normas para entender si son coherentes, justas y adecuadas para el momento evolutivo del niño. Luego, tras una reflexión autocrítica, si las normas, que deberían incluir que la violencia no es una manera de relacionarse con otras personas, sean de la edad que sean, si el niño las viola, hay que recurrir a otras estrategias que no sean castigos, golpes, gritos ni chantaje emocional.

Lo que es malo hacia un adulto, es malo hacia un niño

El chantaje emocional hacia los niños es algo tan habitual que nos cuesta reconocerlo. Comencé estos artículos con ejemplos claros de como un adulto hace chantaje a otro.

Si nuestra pareja nos dijera que no nos querría si no nos damos prisa para vestirnos e ir al trabajo, si que no nos comamos todo lo que ha cocinado hasta no dejar ni una miga significa que no lo queremos, si nos dijera que o somos complacientes, bienhumorados o amables o se irá con la vecina del quinto, o que la vecina del quinto es mejor esposa que nosotras porque hace todo lo que su marido le pide, posiblemente nos dieramos cuenta de que hay algo que no funciona bien y, seguramente, mandaríamos a nuestra pareja a paseo.

Conforme. Pero si es a un niño al que sus padres le dicen que no lo querrán si llega tarde al cole, que no comerse todo significa que no es un buen hijo y les hace sufrir por su falta de consideración si deja algo en el plato, si lo comparan con el niño de la vecina famosa esta del quinto si no son obedientes, si están de mal humor, si lloran o se pelean, si, para terminar, afirman que van a cambiarlo por ese niño, o van a llamar la policía para que los meta en la cárcel o que van a quedarse sin regalos por ser malos niños, parece que es normal, aceptable, o, cuando menos, no tan grave si las mismas amenazas se hacen contra un adulto. Lo que es malo hacia un adulto, es malo hacia un niño.

Y es peor porque, al enseñarles que nosotros lo hacemos, les enseñamos a hacerlo y a repetirlo en el futuro con sus hijos, encandenándolos como un eslabón en la violencia emocional como forma de relación familiar. Creo que es hora de avanzar y aprender a reconocer y rechazar el usar el chantaje emocional hacia nuestros hijos.

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Sed insaciable durante la lactancia

Posted: 17 May 2011 11:00 PM PDT

Sed insaciable

Como dijimos al hablar acerca de deshidratación y lactancia, la mujer que da el pecho ha de hacer caso a su sed y beber lo que necesite para calmarla. A veces, la sed que se siente durante la lactancia parece insaciable.

Desde que soy mamá vivo junto a una botellita de agua que me acompaña a todas partes. Ahora, son mis hijas también las que beben de ella, pero al principio era para mí sola, y podía bebérmela de una sola sentada.

Con el nacimiento de mis hijas me sentía sedienta a todas horas durante los primeros meses. Especialmente a lo largo de la noche, he llegado a beber más de un litro de agua y con la sensación continua de sed. Una sed insaciable.

Junto al sofá donde les daba de mamar en casa estaba la botellita de agua. En la mesita de noche, la botellita, en el bolso de mamá, en el bolso del carrito, en el coche… A veces parecía que estaba preparando mi casa para una invasión extraterrestre como hacía inconscientemente la niña de la película “Señales”, colocando vasos de agua por toda la casa.

No sé si tendría que ver con el hecho de que al sentarme tranquilamente a dar pecho me hacía consciente de la sed, pero, como también comentasteis que hacíais muchas en la entrada sobre deshidratación y lactancia, muchas veces aprovechaba para beber agua en abundancia mientras mis hijas mamaban porque notaba la sed enseguida.

También he leído que la oxitocina es muy similar a la vasopresina, una hormona relacionada con la regulación de fluidos del organismo, y por ello muchas madres sienten sed durante la toma.

bebiendo agua

No sé si os habrá pasado a vosotras, pero la noche y al despertar eran los periodos más “críticos” de sed insaciable. Actualmente, mi hija pequeña toma pecho por las mañanas, y sigo teniendo mucha sed por la noche, por lo que la botellita me sigue acompañando.

Otra cosa es beber más líquidos si no tenemos sed. Beber más de lo normal si el cuerpo no nos lo pide es un contrasentido. Ya vimos ayer que no está comprobado que al beber más agua se vaya a producir más leche, incluso podría ser al contrario. Para una producción de leche adecuada bastaría una alimentación sana y variada (incluida la ingesta de líquidos suficientes) y la succión del bebé.

Pero lo que sí parece cierto es que las madres que damos el pecho tenemos más sed de lo habitual, lo cual es totalmente lógico, ya que nuestro organismo necesita estar bien hidratado, como en cualquier etapa de la vida, pero especialmente en ésta en la que compartimos nuestro alimento con el del bebé.

La madre que lacta necesita beber más, pero no es posible decir qué cantidad. Dependerá de su sed: ése es el sencillo indicador que nos muestra cuánto necesitamos beber. Y aunque la sed parezca insaciable, llega un momento en que se calma.

Tener una sed insaciable durante la lactancia es habitual y lo único que hay que hacer es beber líquidos para calmarla, junto a alimentos ricos en agua, como frutas y verduras, que también contribuyen a la hidratación del organismo y a calmar la sed.

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Fotos | Rakesh Rocky y Perfecto Insecto en Flickr
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