Todo para Bebe: ¿Vale la pena congelar células madre del cordón umbilical? (I)

domingo, 20 de marzo de 2011 |

Todo para Bebe: ¿Vale la pena congelar células madre del cordón umbilical? (I)


¿Vale la pena congelar células madre del cordón umbilical? (I)

Posted: 20 Mar 2011 05:00 PM PDT

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Hace unos días apareció una noticia que decía que una niña de cuatro años se está recuperando favorablemente de un cáncer cerebral gracias a las células madre de su cordón umbilical. Esta noticia ha hecho que muchas futuras madres y padres empiecen a dudar sobre qué hacer en el momento del parto y que muchas madres y padres actuales tengan remordimientos por no haber conservado la sangre del cordón de sus hijos.

Algunos expertos han querido poner un poco de paz en el asunto y han declarado que ni la niña se ha curado, ni fue gracias al tratamiento de células propias exclusivamente, ya que además de estas células se utilizó el tratamiento habitual en enfermedades como la de esta niña, con el que al parecer se obtiene el mismo resultado.

Los padres resolvieron la duda sobre qué hacer con la sangre de cordón de su hija Alba guardándola en un banco de cordón privado. Digo resolver la duda porque congelar células madre del cordón umbilical es sólo una de las cuatro posibilidades a tener en cuenta a la hora de decidir el destino de la sangre del cordón, ya que también puede ser donada a un banco público (para uso público, tanto para investigación como para ser utilizada como tratamiento a personas que la necesitan), puede acabar siendo desechada (si se realiza un corte de cordón más o menos prematuro y no se ha decidido donar) y puede acabar en el bebé (si no se pinza el cordón y se deja latir para que la sangre llegue a su receptor original).

Ante todas estas posibilidades, y tras conocer el caso de Alba, nos preguntamos: ¿vale la pena congelar células madre del cordón umbilical?

El caso de Alba

El caso de Alba, comentado hace unos días en Bebés y más, ha originado el debate, ya que muchos medios han publicado el mensaje de que la niña mejora de su cáncer cerebral gracias a las células madre de su cordón umbilical.

Digamos que falso del todo no es, pero es una verdad a medias. Siendo la niña tratada en el Hospital Niño Jesús de Madrid y necesitando células madre para recomponer su sistema sanguíneo los padres comentaron a los profesionales que tenían guardada la sangre del cordón umbilical de Alba en un banco privado. Los doctores utilizaron esas células porque, por supuesto, pueden ser un buen recurso para casos así, pero también tuvieron que recurrir a células de su sangre periférica.

Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) explica lo siguiente al respecto:

Es muy peligroso que la gente piense que sin el trasplante de cordón no se hubiera salvado, porque no es cierto. El procedimiento estándar es usar las células de la sangre periférica y, como se ha visto otras veces, se obtiene el mismo resultado. Es importante que las familias sepan que si su hijo sufre la misma enfermedad que Alba podrá ser tratado, aunque no hayan guardado muestras del cordón.

Enric Carreras, presidente de la Fundación Josep Carreras, donde se incluye el Registro de Donantes de Médula Ósea, que se coordina con todos los bancos públicos de cordón del mundo expresó lo siguiente:

Se está lanzando un mensaje erróneo. La niña aún no está curada y, en cualquier caso, el mérito no es del trasplante de cordón. Había otras opciones. Me preocupa que se generen falsas esperanzas.

¿Donarlo a un banco público o guardarlo en un banco privado?

De las cuatro opciones mencionadas (y descartando la de desecharlo, de la que creo que no hace falta hablar), dos de ellas suponen extraer la sangre del cordón para posibles fines terapéuticos, la donación a un banco público y la conservación en un banco privado para que lo use la persona donante o sus familiares.

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Para tomar esta decisión hay que tener en cuenta diversos factores, que trataremos a continuación:

En primer lugar, las aplicaciones de las células madre de cordón umbilical son variadas, aunque se utilizan sobretodo para tratar leucemias. Muchos de los casos de leucemia tienen un componente genético y en casos así la sangre propia no sirve. Es decir, si a un niño se le detecta un cáncer y éste está motivado por un componente genético, las células madre de su propio cordón umbilical no servirán, pues tendrán el mismo código genético. En casos así hay que recurrir a muestras de otros donantes.

En segundo lugar, la mayoría de intervenciones realizadas provienen de muestras obtenidas de cordones ajenos, siendo muy pocas las realizadas con cordones propios (aunque también es cierto que seguro que se conservan muchas más muestras en bancos públicos que en bancos privados y que las donadas pueden tener múltiples candidatos, mientras que las privadas sólo al bebé y a sus familiares).

Según Matesanz, el director de la ONT:

Quienes optan por un banco privado están en su derecho y es una decisión muy respetable, pero deben saber que la rentabilidad es muy escasa porque las probabilidades de que lleguen a usarlo son muy bajas.

Desde Crio-Cord, la empresa donde los padres de Alba conservaron el cordón de la niña se ha lanzado el siguiente mensaje:

La mayoría de los trasplantes se han hecho con muestras de bancos públicos [...] lo único que nosotros ofrecemos es que garantizamos a la familia que, en caso de necesitarlo, pueda tenerlo.

Se estima que la probabilidad de que un recién nacido o algún familiar necesite en un momento determinado de una terapia regenerativa con una compatibilidad alta entre un donante y su receptor es de 1 caso por cada 20.000 habitantes (un 0,005%).

En tercer lugar, una familia que quiera congelar células de cordón umbilical de su bebé tiene que escoger entre un centro privado localizado en España o uno localizado fuera de nuestras fronteras. Esta elección es importante porque la legislación española es diferente a la de otros países y en nuestro país, aunque decidas congelar el cordón de tu hijo por tu cuenta y en un centro privado, el estado puede hacer uso de él si lo cree conveniente.

En cuarto lugar, la donación de cordón umbilical a un banco público es un acto altruista y anónimo. Un donante, pese a que quizás pueda necesitar células madre en un futuro, no tiene preferencia por haber sido donante, porque, como decimos, es un acto anónimo.

En quinto lugar, hay que tener en cuenta que las células madre del cordón umbilical se mantienen congeladas durante un tiempo determinado. Con la tecnología actual se calcula que las células se pueden mantener en condiciones óptimas unos 15 años (quizás más). Sin embargo, la mayor aplicabilidad de las células madre en un sujeto se produce cuando éste es adulto o anciano, ya que en la infancia suele haber pocas patologías que requieran este tipo de células (o bien tienen componente genético y no pueden utilizarse).

En sexto lugar, es importante decir que donar la sangre de cordón a bancos públicos es un bien para todos, ya que es un acto que permite curar enfermedades y salvar vidas.

Y en último lugar, hay que resaltar que no todas las donaciones acaban teniendo éxito. Si una muestra no contiene suficientes células madre para ser empleadas posteriormente la muestra se deshecha.

Continuará...

En una entrada que publicaremos dentro de escasas horas podréis leer la última opción a la hora de decidir qué hacer con la sangre del cordón umbilical: que le acabe llegando al bebé.

Fotos | Salimfadhley, Drcornelius
En Bebés y más | Lo que hay que saber antes de decidir conservar las células madre del cordón, Lo que hay que saber antes de decidir conservar las células madre del cordón (II), Conservar las células del cordón umbilical, ¿esnobismo o prevención?




Predict your baby, ¿tecnología del FBI? para saber cómo será tu bebé

Posted: 20 Mar 2011 11:23 AM PDT

Predict your baby

Siempre se despierta una gran incógnita ante el aspecto de los futuros hijos. Hoy os traemos Predict your baby, un recurso para conocer cómo será el bebé con tan solo un par de fotografías de los futuros papás. Aunque creo que le falta mucho por mejorar…

El primer paso es escoger si queremos niño o niña y el color de piel del futuro bebé (o darle a “no importa”). Después escogemos nuestra foto. La foto tiene que ser del rostro de los padres, o podemos probar con algunos rostros de famosos que aparecen en la web.

La verdad es que los resultados no son gran cosa, dudo mucho que se utilice algún tipo de tecnología del FBI cuando la imagen del bebé sale frecuentemente descentrada (sólo se ve un trocito de frente) o se trata de fotografías de bebés anteriores, reales, incluso con fondo reconocible.

Me ha costado encontrar una foto resultante aceptable para ilustrar estas líneas. El caso es que de unas diez pruebas que he hecho (eso sí, es un recurso gratis y podemos “crear bebés” las veces que deseemos) sólo han salido bien (digamos “aceptables”) un par de ellas, la misma, que podéis ver en la imagen superior.

Además, curiosamente en la página resultante aparece el nombre de otra aplicación de la que os hablamos hace un tiempo, de suscripción de pago por teléfono móvil, el Make-my-baby! Eso sí, como decimos, aquí las pruebas son gratuitas.

Al igual que con otros recursos (y mejores resultados) donde podemos hacer los divertidos experimentos de manera gratuita, como en Make me Babies, o averiguar de qué color serán (probablemente) sus ojos.

En Predict your baby, cuando nos resulta un bebé, su imagen aparece enmarcada y podemos “decorarla” con los complementos que deseemos, gafas, gorros, pendientes… Y finalmente guardar la imagen o compartirla en Facebook.

En fin, si queréis saber cómo será el bebé, o al menos intentarlo, podéis probar con Predict your baby, que dice utilizar tecnología del FBI para mostrar los resultados, algo difícil de creer visto el deficiente funcionamiento de este recurso.

Sitio Oficial | Predict your baby
En Bebés y más | ¿Cómo será mi hijo? Make my baby, Averigua cómo será tu hijo con Discovery, ¿A quién se parecerá mi bebé?, ¿Cómo será mi hijo? Morph Thing




12 consejos que como padre le daría a otros padres

Posted: 19 Mar 2011 11:00 PM PDT

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Ayer fue el Día del Padre en España y además de ser felicitados por nuestros hijos y esposas fuimos felicitados tanto en Bebés y más como en muchos de los blogs de mamás que inundan la red. Padres somos todos los que tenemos hijos y hay de muchos tipos y estilos: unos más comprometidos, otros menos. Unos más cariñosos, otros menos. Unos más pacientes, otros menos. Unos más serios, otros más sonrientes o bromistas. Unos más experimentados y otros primerizos. Unos así y otros asá...

Aprovechando la reciente celebración me ha parecido interesante poder ofreceros los 12 consejos que como padre daría a otros padres. Quizás interesen y quizás no. Como siempre digo (y dentro de unas líneas comprobaréis), los consejos son gratis y cada cual es libre de seguirlos o no.

Son los consejos de un padre (yo) con cinco años de experiencia (los que tiene mi hijo el mayor) que un día decidió esforzarse para criar y educar a sus hijos de la manera que consideró mejor, pese a no ser siempre del agrado de la mayoría de la sociedad. No digo que mi manera de hacerlo sea la buena. No digo que mi verdad sea LA VERDAD. Simplemente os la ofrezco, la que yo me creo y con la que “me he casado”. Es la chaqueta que he decidido llevar y lo único que trato ahora es de mostrar cómo es mi chaqueta a aquellos que me miráis y me decís: “anda, esta chaqueta no la había visto nunca…”.

Se podría decir que son los 12 consejos que yo, como padre, habría querido escuchar hace 5 años. Os dejo con ellos:

No mires atrás, sino adelante

No tienes por qué criar a tu hijo del mismo modo que fuiste criado (o sí). Mira atrás solo para descubrir qué te hacía sentir bien y qué te hacía sentir mal, en qué momentos pensaste que tu padre era el mejor del mundo y en qué momento te sentiste terriblemente humillado.

Sé que duele tratar de revivir mentalmente situaciones que ya han cicatrizado (o que crees que lo han hecho), pero a veces vale la pena abrir un poco las heridas para mirar dentro, conocerlas y evitar volver a hacérselas a tus hijos. El camino más fácil para toda persona es replicar el estilo de crianza que recibió. Si en tu infancia hubo momentos duros que preferirías no haber vivido, si te cansaste de oír el “es por tu bien” y si un día te dijiste o pensaste que “no, cuando yo sea padre no seré como tú”, rompe la cadena, acaba con esa herencia y abre un nuevo camino mirando hacia adelante.

Los consejos son sólo eso, consejos

Seguirlos es una opción y, normalmente, la mejor es aquella que te hace sentir bien. Cuando la cabeza te dice una cosa y el corazón otra, suele ser más acertado seguir al segundo. Al menos, te equivoques o no, habrás sido consecuente con tus creencias y tus sentimientos.

Aprende a esperar

Si aún sientes que la vida puede ofrecerte mucho, aprende a posponer las cosas. Los primeros años de la vida de un niño sólo suceden una vez, sin embargo tú tendrás tiempo de hacer todo lo que quieres cuando crezcan.

Ponte en el lugar de tu hijo

Sé empático, trata siempre de entender a tu hijo y trata siempre de ponerte en su piel para saber qué siente y por qué hace las cosas. Una vez te des cuenta de que el llanto tiene una motivación real y que de verdad te necesita te darás cuenta de que tienes mucho que ofrecer.

Demuestra que tú eres el adulto

Con esto no quiero decir que tengas que exigir obediencia ciega, ni enseñarles quién manda, ni nada de eso. Lo que trato de transmitir es que en una relación entre padres e hijos son muchos los momentos en que aparecen conflictos y en muchas ocasiones nuestros niños “estallan”, ya sea en llanto, ya sea en rabia, ya sea de manera violenta o ya sea un cúmulo de todo ello.

Nosotros somos los adultos, nosotros somos los que tenemos, en dicha relación, más capacidad de comprensión, más habilidad comunicativa y más experiencia. Debemos hacer uso de todo ello para tratar de buscar una solución acorde a nuestras capacidades. Cuando no las aprovechamos y nos ponemos al nivel de los niños acabamos por actuar de igual modo, con rabia, de manera violenta y tratando de zanjar los temas sin negociar, sin dialogar y por lo tanto sin aportar aprendizaje a los niños.

No te hagas el protagonista

Los niños suelen elegir a un único cuidador cuando son bebés y niños y cuando las cosas van mal irán siempre a él. Este cuidador principal suele ser la madre. No debes competir con la madre para que el niño te quiera igual ni tienes que competir con el bebé para que la madre te siga queriendo. Simplemente deja las cosas fluir. Si entiendes que tu posición al principio está en un segundo plano podrás acercarte a tu bebé mientras está con mamá y él te hará el caso que mereces. Poco a poco, a medida que crezca y empiece a compartir momentos contigo, habrá días en que no puedas despegarlo de ti.

Disfruta del momento

"Disfruta de tus hijos ahora, que crecen muy rápido" es una frase ciertísima que sólo suelen verbalizar aquellos que ya se han perdido la infancia de sus hijos. Sólo echarán el primer paso una vez, sólo dirán “papá” por primera vez una vez, sólo harán su primer dibujo una vez, sólo entrarán al cole por primera vez una vez y en días como ese puedes ser muy importante. Yo, por ejemplo, me cojo fiesta siempre que hacen una fiesta especial en el colegio y siempre que es el cumpleaños de uno de mis hijos. Dentro de unos años no hará falta que lo haga, pero ahora sí quiero estar ahí.

Cuanto más tiempo, mejor

Siguiendo con esta máxima, para aprovechar la infancia de los niños debes pasar mucho tiempo con ellos. A más tiempo, más contacto, más relación y más unión. Cuando en una relación hay confianza todo fluye más fácilmente y los conflictos se solucionan mejor. El tiempo es, para los niños, oro y una manera perfecta de decirles que son importantes para ti.

Aprende de ellos

Muchos adultos creemos que en una relación padre-hijo el que aprende es siempre el hijo. Esto no es cierto. Los niños tienen mucho que enseñar a los padres, porque los padres somos niños grandes que hemos olvidado demasiadas cosas.

Los niños son todo sentimiento, son la verdad más pura, la inocencia, la integridad y la esencia del ser humano. Cada vez que nace un hijo sus padres tienen la oportunidad de reconectar con todo eso que con el tiempo han perdido y que tan bien nos iría a todos.

Busca alternativas al cachete y al castigo

La gente no acaba de creerme cuando les digo que a mi hijo de 5 años no le he pegado ni castigado nunca (y no me creen porque ante tal falta de correctivos lo lógico para ellos sería que fuese una feria indomable, y no lo es). Sí es cierto que en alguna ocasión lo he cogido, perdida la paciencia, con más fuerza de la que hubiera deseado, pero no como método educativo, sino como fruto de la explosión emocional. Entonces he perdido perdón por mi error y he tratado de acercar posturas.

El diálogo es una muy buena herramienta para evitar castigos y cachetes y el tiempo que pases con tu hijo también. El diálogo debe ir encaminado a mostrar las consecuencias de sus actos y por qué no te gusta lo que ha hecho ("no me gusta que pegues a los niños, porque les haces daño y lloran. A ellos tampoco les gusta y por eso no querrán jugar más contigo. A ti tampoco te gustaría que nadie te pegara"), en vez de a amenazar ("si pegas otra vez nos iremos a casa/te quedas sin dibujos/hoy no juegas"), porque de esta manera quitas importancia al sufrimiento de las personas afectadas y porque das importancia a cosas que en ese momento no lo son (dibujos, jugar,…).

Conviértete en un buen ejemplo

Los niños aprenden la mayoría de las cosas por observación e imitación. Hay una frase que se me quedó grabada la primera vez que la leí (y que jamás olvidaré), cuyo autor desconozco que dice: "Educar es todo aquello que hacemos cuando no estamos educando", que viene a decir que es igual de importante lo que les decimos que lo que hacemos incluso cuando creemos que no nos ven o no nos oyen.

Hace unos días pude escuchar a una niña de 6 años decir a un niño negro que "tú no puedes jugar porque eres negro". Me cuesta mucho creer que el racismo de esta niña proviene de un trabajo propio y me es muy fácil creer que simplemente ha oído en casa (o en otro ambiente) a adultos insultando a los negros.

Tener un hijo es una grandísima responsabilidad y para transmitir valores, responsabilidad y respeto por los demás debemos tener valores, ser responsables y respetar a los demás.

Empápate de paciencia

No importa lo paciente que seas en tu vida. Por mucha paciencia que tengas en el día a día, vas a necesitar aumentar la dosis para criar a un hijo. Los niños lloran y a veces lo hacen aún cuando les atiendes. Las rabietas, por ejemplo, son una clara prueba que puede determinar cuán lleno está nuestro "tanque" de paciencia. Si siempre acabas gritando y rompiendo la baraja significa que necesitas más paciencia.

"Al mal tiempo buena cara" es una gran frase para momentos así. A veces yo mismo me he sorprendido al ver que hiervo por dentro y que donde antes explotaba ahora soy capaz de retener (aunque siempre hay algún mal día en que el nivel anda bajito, bajito). En cualquier caso, lo importante es ser consciente de ello y tratar de actuar con la inteligencia que como adultos se nos supone.

Foto | Armando Bastida
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