Todo para Bebe: Se prohibe definitivamente el bisfenol A en biberones

viernes, 18 de marzo de 2011 |

Todo para Bebe: Se prohibe definitivamente el bisfenol A en biberones


Se prohibe definitivamente el bisfenol A en biberones

Posted: 18 Mar 2011 02:42 PM PDT

Libre de BPA

Ya estaban tardando. Por fin se ha dado un paso largamente esperado, la Unión Europea se ha decidido, por fin, a prohibir a nivel comunitario el bisfenol A en los biberones de plástico.

Dinamarca y Francia ya habían tomado medidas para retirar y prohibir los biberones con este producto, y ahora la prohibición se extiende a toda la Unión Europea. En octubre de 2010 la Unión Europea anunció que la medida se podría en marcha a mediados de este año y así se ha producido.

El bisfenol-A se lleva usando 40 años en toda clase de productos plásticos, como en los biberones, pero también en otro tipo de recipientes y cajas, como las de los CDs o DVDs.

La cuestión es que, tras haberse extendido el uso del bisfenol-A, numerosos estudios han ido relacionándolo con alteraciones hormonales que pueden causas cáncer, diabetes, reducción de la fertilidad, problemas de desarrollo u obesidad.

Aunque los trabajos científicos ya apuntaban estos peligros hace años ha sido necesario esperar para que se decida la prohibición del compuesto, al menos en lo que se refiere a la alimentación de los bebés, que son, lógicamente, los más vulnerables.

Las párticulas potencialmente tóxicas se desprenden cuando el recipiente se calienta, por lo que, como precaución, si tenemos dudas sobre los biberones o contenedores de alimentos que tengamos en casa, una medida lógica sería evitarlos y preferir los de vidrio.

La prohibición definitiva del uso de bisfenol-A en los biberones de la Unión Europea es una grata noticia, que no puede eliminar la preocupación por la demora en la medida y la continuación de su uso en otros productos, ya que no se ha legislado en general sobre otro tipo de contenedores de alimentos.

Via | Europa Press
En Bebés y más | La Unión Europea prohíbe los biberones con bisfenol-A, Bisfenol-A, un componente peligroso en los biberones, Un producto químico presente en plásticos y resinas puede representar un grave riesgo para la salud de los bebés, Un nuevo estudio apunta a que el Bisfenol A es perjudicial para la salud




La amniocentesis no cura

Posted: 18 Mar 2011 02:18 PM PDT

embarazADA

La madres españolas son instadas a realizar una amniocentesis rutinaria a partir de los 35 años o cuando otras pruebas previas o antecedentes familiares indican que es posible que el bebé tenga alguna alteración cromosómica.

Cuando una madre debe decidir si realizar o no la amniocentesis y me consulta, lo primero que le digo es que recuerde que la aminiocentesis no cura nada, no previene nada, simplemente nos dará datos bastante fiables sobre si el hijo esperado tiene problemas cromosómicos, nada más, pues tampoco detecta otro tipo de problemas que igualmente pueden causar retraso intelectual o problemas de salud.

Una aminiocentesis es una prueba enormemente invasiva, que consiste en pinchar la tripa de la mujer con una larga aguja para tomar una muestra de líquido aminiótico. Para minimizar el riesgo de pinchar al bebé se coordina con una ecografía. Sin embargo, hay errores y riesgos.

La aminiocentesis se realiza entre la semana 12 y la 16 normalmente y los resultados pueden tardar dos o tres semanas. Supone una enorme carga emocional, pues, además de la incertidumbre, la preocupación y la posible decisión de abortar hace que las madres sufran y se vean dificultadas para mantener la alegría y la confianza, especialmente en lo que se refiere a su conexión con el bebé.

Riesgos de la aminiocentesis

Los datos generales indican que hay riesgos en la amniocentesis: una posibilidad entre 200 de que la aminiocentesis termine desencadenando un aborto no deseado, por lo que, habría que valorar mucho las posibilidades de anomalías cromosómicas y la decisión que la madre tomará en caso de confirmarse.

Se suele hacer rutinariamente a partir de los 35 pues es cuando las posibilidades estadísticas de que el niño venga con alteraciones cromosómicas se igualan a la del aborto por causa de la prueba.

Pero ni previene ni cura, simplemente se usa para descubrir si el niño tiene Down u otras alteraciones, poniendo en la balanza que hay las mismas posibilidades de perderlo aunque no tenga nada.

Perder a un bebé por la amniocentesis

Perder un bebé deseado y sano por causa de la amniocentesis puede suponer un dolor enorme, que yo, la verdad, no afrontaría, claro que, en mi caso, no realizaría la prueba ya que no abortaría un bebé aunque viniera “mal”.

Preferiría dejarlo al destino, confiar, a jugarme perder a un hijo deseado por las mismas posibilidades de que no lo estuviera sano cromosómicamente. Pero creo que cada uno debe valorar mucho, con todos los datos, la decisión de hacer una prueba que conlleva peligros. Si las posibilidades de que muera el feto por la prueba son las mismas de que tenga Down no se si vale realmente la pena hacerla, es una cosa muy complicada de decidir.

Experiencias personales llenas de emoción

De todos modos, yo, si no nace sano por otros motivos, seas cuales sean, lo acogería y amaría igual, por lo que no pensé nunca en que valiera la pena saber si tenía alteraciones cromosómicas pues tampoco abortaría si se confirmasen.

Esa es la decisión que tomé cuando esperaba a mi hijo. Decidí no hacer la prueba, ya que estaba segura de no abortar aunque el niño tuviera Down u otras alteraciones. Decidido esto, menos todavía me valía la pena jugármela con la amniocentésis.

Leí mucho sobre como viven los padres que tienen un niño de estas características y decidí que mi trabajo sería, en ese caso, ocuparme de que tuviera los estímulos necesarios para alcanzar su máximo potencial y dedicarme a dejar todo lo más atado posible para que no le faltara ni lo material ni lo emocional cuando yo no estuviera.

Sin embargo, mi mejor amiga, se encontró con una situación real tiempo después. Las pruebas de sangre ya apuntaban a un alto riesgo de Down. Incluso buscamos otras pruebas complementarias que se realizaban en España, no invasivas, para acercarnos al diagnóstico.

Todo apuntaba a un bebé con Down y graves problemas en su corazón, una vez realizados los más complejos análisis ecográficos. Habían decidido no seguir adelante si la amniocentésis lo confirmaba, pero querían tener esa seguridad antes de tomar la decisión de un aborto. Una persona adulta de su familia sufría un grave retraso mental, y eso les había marcado. Estaba destrozada, seguía hablando con su hijo aunque no quería que naciera si su vida, estaba convencida, sería de sufrimiento. Yo respeté su decisión y entendí que era, en su manera de ver las cosas, algo valiente y lleno de dolor.

La verdad, pensar en un bebé que para sobrevivir tiene que sufrir muchas operaciones me aterra, sobre todo si es un niño que se supone que no tendrá una posibilidad de tener una vida normal. Pero, por otro lado, conocía a madres que han tenido niños con Down no esperado, niños que han superado operaciones de corazón y que siguen creciendo felices en sus familias y logran grandes logros, son amados y son felices, aunque no podemos saber lo que les depara el destino. Y es que el destino es algo que ninguno podemos conocer.

Aquel pequeño no llegó a nacer. No por un diagnóstico con la amniocentesis, ni por la decisión de sus padres, sino por causas naturales, ya que su corazón dejó de latir. Tiene un nombre y un lugar en la familia y hoy su madre sigue queriéndolo aunque quizá hubiera decidido que no naciera. Y su padre, que ha fallecido, seguramente lo cuida, al menos, yo lo siento así.

Recuerdo otra madre, a la que no conozco personalmente, pero a la que llevo años leyendo en su blog Paideia en familia y aprendiendo de ella. Ella decidió que su hijo naciera, y lo acompañó los pocos días que estuvo en el mundo. También me pareció muy valiente su decisión y me emociono al pensar que aquella vida tan breve pudo llenar de amor a su familia y recibir tanto amor. Os invito a leer su experiencia porque no puede dejar a nadie impávido algo tan lleno de emociones hermosas y tristes.

El miedo a tener un hijo con problemas

La mayor preocupación que suelen explicarme las madres y los padres no es que su hijo no esté sano o no tenga una inteligencia normal, ni que duden en que lo amarían, lo cuidarían y darían todo lo posible para que tuviera una vida lo más feliz y autónoma posible, sino el miedo por lo que el hijo con un retraso viviría cuando ellos faltaran y ya no pudieran cuidarlo bien.

Huérfanos de amor

Esta preocupación es todavía mayor en quienes han crecido con un familiar afectado de algún síndrome, personas adultas que están internadas en centros por no poder valerse por si mismas y enormemente huérfanas de amor cuando faltan sus progenitores. Suele ser la razón fundamental por la que los padres deciden hacer la amniocentésis y realizar un aborto si se confirma el diagnóstico. Lo viven con enorme dolor y, en esos casos, mi acompañamiento en el duelo, aunque no comparta intelectualmente la decisión, lo ofrezco de corazón.

Lo entiendo. Pensar en que un hijo que no puede cuidar de su vida se quedará solo sin nosotros es algo terrible. No se si esas personas cambiarían su vida, minimizarían el amor que recibieron de niños, preferirían no haber existido. No lo se, pero entiendo el dolor de unos padres que prevean para su hijo ese desampar y quieran evitar ese sufrimiento si no tienen creencias religiosas que les impidan un aborto.

Sin embargo, cuando hablamos de un hijo o hermano que sufriera una enfermedad o accidente incapacitante suelen replanteárselo todo. Y es que en asuntos tan delicados y que tanto tienen que ver con el amor, nada es blanco ni negro, nada es seguro, no podemos juzgar, y solamente tenemos la guía del corazón para tomar una decisión.

La amniocentesis no cura

Pero es que se trata de una decisión personal muy delicada, tanto la de realizar la prueba como la de no seguir adelante con un embarazo, por lo que, como os explicaba, simplemente les recuerdo a las madres que la amniocentésis no cura y que supone una ruleta en la ponemos en manos de la ciencia las mismas posibilidades de perder a un bebé sin problemas que las de tener uno con ellos.

En Bebés y más | Los riesgos de la amniocentesis, Pruebas prenatales II: Amniocentesis, El 90% de las anomalías del bebé se detectan sin amniocentesis, El fin de la amniocentesis, cada vez más cercano




Juguetes caseros: un pez que vuela

Posted: 18 Mar 2011 12:26 PM PDT

joel

Hoy os quiero enseñar una genial idea que se la ocurrido a Joel, un padre de lo más creativo que se dedica a fabricar juguetes caseros para sus hijos. En su blog Made by Joel podemos encontrar proyectos preciosos creados a partir de materiales que tenemos en casa.

En este caso os quiero enseñar un pez que vuela que podéis hacer en casa con vuestros hijos. Sólo se necesita un trozo de papel, una pajita, unas tijeras y un celo. Para hacer el pez podéis imprimir este patrón y recortarlo, o si lo preferís, hacer vuestro propio diseño. Se puede colorear o no, como más os guste.

Su elaboración es muy sencilla. Hay que pegar la pajita y pasar el hilo a través de ella. El juego consiste en colgarlo y soplar para hacerlo avanzar. Cuanto más fuerte se sople más rápido avanza.

joel

Podéis hacer un hilera de peces que también puede quedar muy bonito como decoración, o bien hacer dos peces, cada uno con su correspondiente hilo para jugar a las carreras de peces. ¿A qué es una idea genial?

A mi me encantan este tipo de cosas. Primero, porque son ingeniosas, segundo porque podemos hacerlas en casa y pasarnos un buen rato con los niños, y tercero, les enseñan que para divertirse no hacen falta juguetes súper caros, que lo podemos pasar muy bien con cosas que hacemos nosotros mismos como este pez que vuela.

Vía y fotos | Made by Joel




Más tiempo de juego con los hijos

Posted: 18 Mar 2011 09:28 AM PDT

padre-hijo

Porque es incalculable el beneficio que tiene para los pequeños, la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes recomienda más tiempo de juego con los hijos.

Precisamente, hace pocos días comentábamos que jugar con los hijos es clave para su desarrollo, pero lamentablemente las prisas del día a día hacen que a menudo olvidemos algo tan básico y sencillo como jugar con nuestros hijos.

Al menos 10 o 15 minutos dedicados diariamente al juego familiar son suficientes para conseguir los beneficios que proporciona en los niños. Jugar con ellos les hace más felices, imaginativos, tolerantes y tienen más éxito en la escuela.

Además, es una base fundamental para el desarrollo de su personalidad. Acompañarles en el juego les aporta seguridad, fomenta su autoestima, promueve las relaciones interfamiliares y refuerza el vínculo emociona con los hijos creando un puente de entendimiento mutuo.

Si aún están interesados en conocer más bondades del juego con los hijos, han de saber que permite más autocontrol emocional, fomenta la creatividad y el éxito escolar, promueve la popularidad y la competencia social, favorece la atención, y promueve la felicidad. Ni más ni menos.

Además, lo padres también descubren que es una forma ideal de desconectar de la rutina. Ponernos a su altura de niños y divertirnos con ellos, ya sea con juguetes o sin ellos, es una terapia familiar estupenda.

Así que, desde aquí animamos a todos los padres a pasar más tiempo de juego con los hijos.

Vía | Europa Press
Foto | makelessnoise en Flickr
Más información | Asociación Española de Fabricantes de Juguetes
En Bebés y más | Jugar con los hijos es clave para su desarrollo, No lo olvides: juega con tu hijo al menos media hora al día




Permisos de maternidad y paternidad en Europa

Posted: 18 Mar 2011 05:00 AM PDT

familia

Es interesante conocer los permisos de maternidad y paternidad que se conceden en Europa para así poder valorar y comparar la situación de los diferentes países.

Hemos recopilado la información sobre los períodos de baja y las prestaciones que se perciben en dicho período en 35 países europeos.

En términos generales podemos decir que los países nórdicos (Finlandia, Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega) son los más aventajados en políticas sociales, con medidas que fomentan la igualdad entre padre y madre y facilitan la conciliación laboral y familiar.

España, con 112 días para la madre y 15 días para el padre, está a la cola de Europa. Concretamente, ocupa el octavo puesto detrás de Turquía, Suiza (ambos con 112 días para la madre y 3 para el padre), Letonia (112 días para la madre, 10 para el padre), Chipre (sólo 112 días para la madre), Bélgica (105 días la madre y 10 el padre), Eslovenia (84 días para la madre y 11 para el padre) y Liechtenstein (sólo 56 días para la madre).

Alemania tiene un período más corto que el de España para la madre, 98 días (14 semanas), de los cuales 42 días son anteriores al parto, pero después del parto se le suma un año al 67 por ciento de ayuda con un tope de 1800 euros. Lo mismo durante un año para el padre. Además, aunque la pareja pueda ver reducidos sus ingresos durante este año, se otorgan ayudas por nacimiento bastante contundentes.

El permiso más corto de Europa

Liechtenstein tiene el permiso más corto para la madre, 56 días, y ningún día para el padre, seguido de Eslovenia con 84 días para la madre y 11 días para el padre.

En cuanto al padre, los períodos de baja más cortos son los de Holanda y Malta, con sólo dos días. Le siguen Suiza y Turquía con 3 días.

El permiso más largo de Europa

Los permisos de maternidad y paternidad más largos son los de Suecia, con 480 días (16 meses) compartidos entre padre y madre percibiendo el 80% hasta los 390 días. El padre tiene la obligación de tomarse al menos 60 días + 10 días laborables a partir del nacimiento.

Le sigue Noruega con 392 días (56 semanas) al 80 por ciento o 322 días (46 semanas) al cien por ciento. El padre tiene derecho a 70 días de ayuda (10 semanas) percibiendo el cien por cien de su salario. La madre está obligada a tomarse 21 días antes del parto y 42 días después del parto, el resto puede compartirse con el padre. Por algo Save the Children destaca a Noruega como el mejor país para ser madre.

La situación de España

Las 16 semanas de baja maternal ocupan a España en el octavo puesto europeo. La baja por maternidad se concreta en 16 semanas de baja remunerada al 100%, ampliable a dos semanas más por cada hijo, a partir del segundo, si es un parto múltiple, y en caso de discapacidad del bebé. Este derecho también se puede ejercer en los casos de adopción y acogimiento del bebé, tanto si es permanente como temporal, siempre que los hijos sean menores de seis años.

De las 16 semanas, las 6 primeras son obligatorias para la madre, mientras que las otras 10 semanas se pueden repartir entre el padre y la madre de forma simultánea o consecutiva.

Por su parte, el padre tiene 2 días por nacimiento más 13 días, que pueden ser 15 días en caso de parto múltiple y 20 en caso de familias numerosas.

Aunque esté muy lejos de ser la situación ideal y a años luz de lo que sucede en países como Suecia o Noruega, España no está tan mal. Sólo hay que echar un vistazo a otros países.

Sin embargo, lo más preocupante es que no hay vistas de que la situación vaya a cambiar. De hecho, se ha pedido elevar la baja maternal a seis meses, hay muchas asociaciones que luchan por ello, sin resultados favorables. En el mismo sentido, ha estado a punto de ampliarse la baja por paternidad a 4 semanas a partir del 2011, pero el proyecto ha echo aguas.

Igualdad entre padre y madre

Son poco los países que tienen períodos de baja iguales o más o menos iguales para la madre y el padre. En general, hay diferencias muy marcadas si comparamos entre los permisos que se otorgan a la maternidad y a la paternidad. Los padres están en peores condiciones que las madres.

Entre los países de Europa con políticas más igualitarias podríamos destacar:

  • Suecia: 480 días para padre y madre.
  • Rumania: 126 días para el padre y la madre.
  • Alemania: hasta 98 días para el padre y la madre.
  • Islandia: ambos tienen 90 días al 80 por ciento + 90 días a repartir con el padre/madre.

El único país que tiene exactamente los mismos derechos entre permisos de maternidad y paternidad es Islandia y, curiosamente, Austria ofrece más días libres para la paternidad que para la maternidad.

Un modelo que no es estrictamente igualitario, pero que permite a ambos compartir el permiso es el de Finlandia. La madre tiene derecho a 105 días de permiso y el padre a 18, pero ambos pueden compartir además 158 días desde el nacimiento del hijo.

Aunque cada vez hay más conciencia, son pocos los padres que se cogen una baja paternal más allá de los 15 días después del nacimiento. Los índices de disfrute de permisos son mucho más altos en los países nórdicos donde existen esquemas más flexibles y reforzados con elevados salarios.

Una de las cuestiones que se plantea para facilitar la conciliación familiar es la de crear permisos de paternidad obligatorios. Pero este es otro debate.

A continuación podéis ver un recuadro con los permisos de maternidad y paternidad de 35 países de Europa.

permisos-europa

Vía | La información
Foto | slightlywinded en Flickr
Más información | El Blog Salmón
En Bebés y más | El mejor lugar para ser madre es Noruega, Islandia: la buena vida y los niños felices ¿Qué podemos aprender de ellos?




Los padres al volante están de moda (II)

Posted: 18 Mar 2011 02:00 AM PDT

Ve el video en el sitio original.

Gracias a vuestros comentarios en el post anterior sobre los papás con sus bebés en el coche descubrimos un interesante anuncio que demuestra que estos papás al volante están de moda. Se trata de un spot que me ha resultado muy gracioso porque la banda sonora que aparece me resulta muy familiar, enseguida lo entenderéis.

Como en los anteriores anuncios, el hilo argumental se basa en varios padres que van en el coche, aunque en esta ocasión van sin pequeños pasajeros.

El anuncio comienza con una reunión en casa de varias parejas con hijos, y falta el helado. Entonces los padres deciden ir a comprarlo todos juntos en coche. Real como la vida misma, ¿no os ha pasado? Si falta algo, se va a buscarlo en grupo, todas mamis o todos papis, una oportunidad para juntarse con los congéneres.

Es de noche, y los padres al volante pasan junto a una zona de fiesta en la que la gente está disfrutando de sus copas a la puerta de los bares. Los tres papás miran con cierta nostalgia ese ambiente, y cuando el coche se detiene en un semáforo lo hace justo al lado de tres guapísimas chicas.

Miraditas de coqueteo, emoción, y uno de los hombres apura al conductor, “Poné música ya”, y a todo volumen la pone. Enseguida quedan en evidencia, pues al enchufar la banda sonora no suena ningún tema de actualidad en las discotecas o número uno de las emisoras de radio musicales, sino esa canción infantil que, quien más quien menos, llevamos en el coche para cantar con nuestros hijos.

“El sapo Pepe” es en este caso la canción escogida que hace que el coche vuelva a ponerse en marcha con los padres avergonzados y las chicas divertidas. El final es genial, porque los tres papás acaban bailando al unísono al ritmo de “El sapo Pepe” (aquí os lo dejo para sumarlo a vuestras recopilaciones de hits infantiles).

El lema confirma el sentido de este desenlace “El lugar que elegís”: es lo que eligen esos papás, sentirse a gusto con las canciones que disfrutan junto a sus hijos (y en ese coche, claro).

A mí me recuerda algún episodio real de amigos (y amigas) que cuando salen sin parejas a divertirse e intentando volver al “ligoteo” o al “tonteo”, acaban enseñando las fotos de sus hijos en el móvil.

Lo que menos me gusta del spot, pues la imagen que se da de esos papás en regresión que vuelven a la adolescencia y con su radar de chicas guapas activado pretenden parecer lo que evidentemente ya no son: jovencitos marchosos y disponibles. Con ese mirar casi babeando pegado a la ventanilla de uno de ellos… ¿Tan aburrida resulta la vida en pareja?

Pero, sin ponernos tan quisquillosos, en general me parece un anuncio gracioso con papás al volante que no evita algunos tópicos. Y que recordaré cuando, algún año de estos, y sin babear, salga de marcha con las amigas y juguemos a impresionar a alguien con la música, recordando viejos tiempos.

En Bebés y más | Los padres al volante están de moda, ¿Podemos comparar el jamón a la Coca-Cola?, Comparativa de monovolúmenes, “Disfruta más de la vida” sin hijos




Riesgos y beneficios de ir a la guardería: conclusiones

Posted: 18 Mar 2011 01:00 AM PDT

jugando

Después de hacer un repaso por algunos riesgos y beneficios de ir a la guardería, nos queda la sensación de que queda mucho por decir y mucho por concluir en una cuestión que resulta difícil de estudiar con datos objetivos y controlables. Sin embargo, vamos a tratar de resumir aquellos aspectos que parecen más claros (aunque no sean determinantes).

Vamos a recorrer los riesgos más evidentes hasta llegar a otros que lo son menos, para finalmente detenernos en los posibles beneficios y en cómo mejorar la guardería para que disminuyan los riesgos. Que haya riesgos evidentes o beneficios puestos en duda, no significa que no encontremos ejemplos que “demuestren” lo contrario.

Por orden de evidencia, diríamos que en cuanto a los riesgos destacan las enfermedades: el dato más claro es que sí existe un mayor riesgo de sufrir determinadas enfermedades infecciosas a edades tempranas en los niños que van a la escuela infantil.

Como ya adelantábamos, existe suficiente evidencia de este hecho, un riesgo consistente a lo largo del tiempo y entre diferentes entornos sociales y geográficos.

Esta objetivamente sería la principal razón para decidir, siempre que se pueda, que el niño no vaya a la escuela infantil, aunque estos riesgos pueden ser asumibles en niños sanos y controlados que pueden ser atendidos médicamente. Diríamos que “tenemos números” para que el niño enferme más, aunque siempre se dará el caso de niños que no muestren esa mayor incidencia de infecciones.

Pero, ¿qué sucede con aquellos pequeños que padecen enfermedades crónicas? Se puede decir que para estos niños la guardería sí está “contraindicada”, pues a menudo evitar que vayan a la guardería podría ser una prevención rentable. Y para aquellos niños que se ponen malitos semana sí y semana también en la guardería, ¿no es una mala solución?

Del análisis de los estudios referidos a beneficios y riesgos de la asistencia a la escuela infantil no está claro el papel de la escolarización precoz sobre la prevención de asma y otras enfermedades de potencial base inmunitaria, ni que sea ventajoso exponer a los niños a una mayor incidencia de infecciones en la primera infancia frente a hacerlo en edades posteriores.

Por todo ello, a la afirmación extendida y no exenta de razón de que “total, lo que no pille ahora lo va a pillar más adelante” se puede objetar que siempre será mejor que el niño enferme cuando sea mayor y su sistema inmunitario esté más desarrollado. Siguiendo con el símil de antes, sería ir ahorrando para comprar los números de la lotería más adelante.

Los problemas de comportamiento asociados a la guardería son difíciles de medir

Con un menor grado de evidencia, hay grandes estudios que ponen de manifiesto que los niños que van a la guardería son más “impulsivos”, otros más agresivos, aunque sus propios autores señalen que esos comportamientos entran dentro de la escala de lo que podría considerarse “normal”, y que en un grupo de niños sería imposible determinar quiénes fueron a la guardería y quiénes no.

Como de estudios observacionales se trata, es difícil extraer relaciones de causa-efecto y de controlar o determinar todos los factores relacionados con esta posible implicación en el comportamiento de los niños que van a la guardería.

Del NICHD STUDY of Early Clild care and Youth Development, el estudio más completo que se ha realizado sobre el cuidado de los niños en guarderías hasta el momento, parece desprenderse que la agresividad no está asociada a la calidad de las guarderías, algo que sí sucedería en el caso de los posibles beneficios, como veremos a continuación.

De modo que, en la realidad, en nuestra experiencia, encontraremos casos para todo, y creo que cada cual conocerá ejemplos: niños tranquilos que han ido a la guardería y niños impulsivos o agresivos que no pisaron la guardería. ¿Qué es lo más frecuente? Parece que los casos contrarios, según los estudios comentados.

en la guarde

Los beneficios de la guardería son difíciles de medir

En cuanto a la influencia positiva de la guardería, destacábamos cómo el NICHD STUDY of Early Clild care and Youth Development (Estudio de la Atención en la Infancia y el Desarrollo de la Juventud) incidía en que las escuelas infantiles de calidad promocionaban las habilidades sociales y académicas de los niños antes de que inicien su etapa escolar.

Ahora bien, con estos datos nos es imposible saber, por ejemplo, si los niños cuidados en casa que reciben los mismos estímulos pero no están en contacto tan frecuente con otros niños tendrían esos mismos resultados. Y de las guarderías de mala calidad no se extraerían estos beneficios.

Pero entonces, ¿es conveniente que los niños vayan a la guardería? Pues dependerá de su salud y de otros factores, y aquí coincido por completo con el análisis que se hace en “Evidencias en Pediatría”:

a la hora de decidir la conveniencia de que un niño sea atendido o no en una guardería, no deben considerarse solo los riesgos sobre su salud. También debemos tener en cuenta si la familia dispone de sistemas de cuidado alternativos, así como los posibles beneficios de socialización y estimulación de la escolarización precoz.

¿Qué se desprende de esta última frase? Que si la familia no dispone de otro medio para cuidar al niño, pues para ese caso, y siempre que no tenga enfermedades crónicas, la guardería no es que sea la mejor solución, es que es la única solución.

Si a partir de ahí la guardería pone todos sus esfuerzos en minimizar riesgos (aunque para ello tienen que implicarse otros sectores de la sociedad, empresas, administraciones…) y potenciar la calidad de su servicio, tanto mejor estará un niño en ella.

Reducir riesgos y mejorar la calidad de las guarderías

A pesar de las discrepancias en cuanto a la influencia de la calidad de las escuelas infantiles en los riesgos y beneficios asociados, me parece claro y lógico que siempre será mejor para el niño una buena guardería.

Unas alternativas que reducirían los riesgos de la asistencia a la guardería en lo que a salud se refiere serían la disminución de las horas de asistencia (por ejemplo, con guarderías en el trabajo, con mayor flexibilidad horaria en las empresas), un menor número de niños por centro o por clase, la formación completa de los educadores, extremar las medidas de higiene en la guardería…

Y en cuanto a mejorar los posibles beneficios para los niños que van a la guardería se deberían desarrollar programas educativos de calidad, formar a los educadores, que hubiera más profesionales para grupos más reducidos y por lo tanto una atención más personalizada…

En definitiva, ni para todos los niños, ni para todas las guarderías, ni para todas las familias, los riesgos y beneficios de asistir a las guarderías son los mismos, de modo que cada cual ha de sopesar los pros y los contras, las alternativas existentes, informarse adecuadamente y finalmente decidir la mejor solución para la familia. Esto, cuando se tiene posibilidad de elegir, que como sabemos no se produce siempre.

Más información | Kinsdsein, Evidencias en Pediatría
Fotos | Pink Sherbet Photography, Scott & Elaine van der Chijs en Flickr-CC
En Bebés y más | Guarderías en el trabajo, La mayoría de los niños empiezan la escuela infantil antes del año, Riesgos y beneficios de ir a la guardería (I) y (II)




Preguntas frecuentes en el primer trimestre de embarazo (III)

Posted: 17 Mar 2011 11:00 PM PDT

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Hace unos días os ofrecimos la segunda parte de esta serie de entradas en las que tratamos de responder las preguntas más frecuentes de las embarazadas dentro del primer trimestre del embarazo.

En aquella entrada hablamos de cómo aumenta la barriga, de los sofocos, del cambio de sabores y de los antojos, de los viajes y de la necesidad de orinar a menudo.

Hoy os ofrecemos la tercera y última entrada de las dedicadas al primer trimestre del embarazo:

No dejo de tener náuseas, ¿va algo mal con mi embarazo?

No, las náuseas y los vómitos son síntomas muy molestos, pero son habituales y normales, sobretodo en el primer trimestre del embarazo. Hacia la semana 14 la cosa suele cambiar y van desapareciendo. Se cree que están relacionadas con la presencia de la hormona hCG (la que sirve como marcador para hacer los tests de embarazo).

¿Y si durante el embarazo vomito tanto que no puedo ni comer?

En tal caso lo mejor es acudir al médico para evitar una posible deshidratación (pierdes mucho líquido y no puedes reponerlo porque lo vuelves a vomitar). Para ello te recetará alguna medicación que ayude a evitar estos síntomas.

¿Hay algo que pueda hacerse para evitar las náuseas?

A las náuseas del embarazo se les llama “náuseas matutinas” porque suelen producirse sobretodo por la mañana, aunque pueden suceder en cualquier momento del día.

Si cuando más aparecen es por la mañana puedes probar tomando algo sólido antes de levantarte (una tostada, una galleta,...). Si suceden durante el resto del día se recomienda comer y beber pocas cantidades siempre, pero aumentando la frecuencia, y evitar alimentos grasos y bebidas lácteas que no suelen digerirse demasiado bien.

Me siento tan cansada que apenas puedo hacer nada, ¿cómo puedo luchar contra esta fatiga?

De ninguna manera, porque no debes luchar contra ella. Si te sientes cansada, tanto que apenas puedes hacer nada, no hagas nada. Tu cuerpo te está diciendo que necesita que descanses y que necesita que te muevas poco. Escúchale, hazle caso y poco a poco, a medida que el embarazo progrese, empezarás a notar más energía.

¿Pero si pasan las semanas y esa energía no llega?

Si esto sucede podría ser interesante acudir al médico para hacer un análisis de sangre y comprobar que no sufras anemia. En cualquier caso, suelen hacerse análisis durante el embarazo y de haberse visto algo te lo hubieran comentado (o puedes preguntar por ello).

Lo único en lo que pienso es en mi embarazo, ¿estoy obsesionada?

A medida que pasan los días y empiezas a notar algunos síntomas o empiezas a ver que tu futuro se dirige por un camino diferente, una vida con hijos, los sentimientos pueden ir cambiando y la fascinación por el bebé que crece dentro aumenta. Esto es algo normal y natural, así que si notas esto disfruta simplemente de tu embarazo y no te preocupes si estás todo el día dándole vueltas y hablando de ello con los demás. Quizás de ese modo puedas compartir lo que sientes con tu pareja para que él también conozca qué te sucede y cómo va evolucionando el embarazo.

¿Tengo que cuidarme más ahora que estoy embarazada?

Pues depende de cuánto te cuidaras antes de estarlo. La realidad es que cuanto más sana y relajada estés, mejor llevarás el embarazo y mejor se desarrollará tu bebé. Un estilo de vida saludable es lo ideal: dieta sana y equilibrada, ejercicio regular moderado y mucho descanso.

De este modo el cuerpo estará en mejores condiciones tanto para el embarazo como para el parto y el posparto y quizás puedan sobrellevarse mejor algunos síntomas.

¿Relajarme? Nunca he sabido hacerlo…

Hay técnicas que pueden ayudar a ello. Desde técnicas de relajación y respiración o masajes hasta dar un paseo regular, nadar un poco o simplemente sentarse a ver la televisión o leer un libro. Todo depende un poco de cuáles son las actividades que nos ayudan a estar en calma.

Si tienes otros hijos o un trabajo exigente quizás debas valorar la posibilidad de delegar algunas funciones o de, simplemente, tener en mente que hay momentos del día en que relajarse será imposible para guardar otros momentos, por ejemplo la noche, antes de acostarte, para hacer actividades que te ayuden a aliviar tensiones acumuladas.

¿Y si dejo de trabajar?

Todo depende de las necesidades de cada una. Si existen síntomas de cansancio o fatiga, o náuseas frecuentes, puede ser idóneo dejar de trabajar un tiempo. Normalmente en el segundo trimestre las mujeres pueden volver a trabajar, porque estos síntomas tienden a desaparecer y el tamaño de la barriga no molesta demasiado (según el trabajo, claro).

Puede ser positivo hacerlo porque así estarás acompañada durante el día por tus compañer@s, porque podrás seguir con tu vida normal a pesar de tu embarazo y porque además así demuestras que el embarazo no es algo anormal ni una enfermedad.

Foto | Virexmachina en Flickr
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