Todo para Bebe: Día del Padre: camisetas para papás en Shirtcity

lunes, 14 de marzo de 2011 |

Todo para Bebe: Día del Padre: camisetas para papás en Shirtcity


Día del Padre: camisetas para papás en Shirtcity

Posted: 13 Mar 2011 05:00 PM PDT

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Si ayer os mostrábamos una camiseta ideal para papás embarazados hoy os traemos algunos modelos de camisetas para papás (con hijos ya nacidos), ideales para regalar el día del padre, que pueden conseguirse en Shirtcity.

Hay diversos modelos disponibles dedicados a los padres (más de 10) y hemos seleccionado los tres modelos que nos han gustado más: el del iDad, que nos recuerda a aquellos padres que viven en cierto modo “pegados” a sus sofás, el del Superpapá, que no necesita presentación alguna y el de I survived my Kids, que es una manera de expresar con humor que el padre que lleva esta camiseta ha sido capaz de sobrevivir a la infancia de sus hijos, con todo lo que representa.

Los precios son a partir de 22,95 euros y las camisetas son totalmente personalizables tanto en el modelo de la misma como en la talla y el color.

Sitio web | Shirtcity
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Repartición de tareas cuando es el papá el que cuida a los hijos

Posted: 13 Mar 2011 02:25 PM PDT

padre cuidando al hijo

Los modelos de familia en el que es el padre el principal cuidador de los niños no son habituales pero cada vez son más frecuentes. Vamos a profundizar en este tipo de organización familiar para saber cómo es la repartición de tareas cuando es el papá el que cuida a los hijos.

Un perfil claro de estos padres que se quedan en casa se ha ido dibujando gracias a varios estudios recientes, especialmente una investigación realizada es Estados Unidos por Robert Frank, profesor de psicología de la Universidad DePaul, en Chicago.

De él se pueden extraer conclusiones interesantes, como algunos roles más exclusivos de hombres o mujeres, la influencia de la figura paterna en los niños o los sentimiento que tienen estos padres respecto a su vida cotidiana.

El estudio consistía en el análisis de los datos de un cuestionario realizado entre los lectores de la revista “At-Home Dad” (“Papá en casa”). En total se analizaron 368 cuestionarios de padres de 650 niños, padres que eran los encargados principales de criar a sus hijos.

Los resultados se compararon con un grupo de 490 mujeres encargadas de criar a sus 874 hijos. El estudio se publicó en 1998 con el título de “Survey Says: Research on At-Home Dads” (“La encuesta habla: investigación con Padres en casa”).

papa bebe

Conclusiones del estudio sobre “papás en casa”

  • En las casas con padres “encargados del hogar” era frecuente que las madres trabajadoras cuando regresaban a casa se ocuparan de preparar la cena (hablamos de horarios estadounidenses, donde generalmente se acaba la jornada laboral bastante temprano en comparación con la española).
  • También era la madre la que se encargaba del baño de los niños o de la rutina de la hora de dormir, así como de llevarlos a la cama. Estos hechos conllevan un equilibrio más parejo entre el trabajo y el “poder” de los progenitores en el hogar.
  • Los niños cuidados principalmente por los padres, cuando se hacen daño o se asustan, durante el día o por la noche, buscan a papá o a mamá, indiferentemente, si ambos están cerca en ese momento. En comparación, los niños criados “a la manera tradicional”, por sus madres, buscan a mamá en el 80% de los casos.
  • Respecto a algunos papeles adjudicados tradicionalmente a los hombres, se mantenía la tendencia tanto en las familias con padres cuidadores como con madres. Si había que conducir, el 80% de las ocasiones lo hacían los hombres, y en lo referido a las tareas de mantenimiento del hogar, seguían siendo ellos los “manitas” en la mayoría de las familias, de todo tipo.
  • Las madres son las que mantienen los horarios y las rutinas en los hábitos de los hijos más frecuentemente que los hombres, una tarea que sí comparten con ellos en el caso de los padres-cuidadores pero que no parecen cumplir la mayoría de “padres-tradicionales”.
  • Por último, los papás en los entornos no tradicionales se sienten más aislados que las mamás que cuidan a sus hijos, imaginamos que, entre otras cuestiones, por no encontrar en el día a día a sus pares en género que realicen las mismas funciones de crianza. Sin embargo, es bueno conocer que la mayoría de estos papás cuidadores siente que el aislamiento está sobradamente compensado por la mayor cercanía que tienen con sus hijos.

El cuidado de los niños se comparte más si es la madre la que trabaja

Como vemos, las tareas parecen compartirse más cuando es el padre el que cuida a los hijos, mientras que si es la madre, el padre comparte menos algunas cuestiones relacionadas con la crianza (otra cosa es llevar el coche, podar las plantas o arreglar un grifo).

Estoy segura de que cada vez son más los padres que se implican en la atención y cuidado de los hijos cuando llegan de trabajar después de que sea la madre la que ha estado todo el día con ellos. Y eso, creo, es lo deseable en cualquier caso, también cuando la madre trabaja; y que no parezca en ese caso que ella no ha estado haciendo nada durante todo el día y tiene los superpoderes suficientes para ocuparse ella sola de la casa y los niños.

Pero también es verdad que existe mucho “padre-tradicional” que deja todas las responsabilidades a las madres, como si lo de tener un hijo no fuera demasiado con ellos. Por un lado, no saben lo que se pierden (ellos y sus hijos); por otro lado, es una pena que las mujeres (y la sociedad) lo permitan o sencillamente lo vean como algo normal.

Para mí, tan normal es que un padre vaya a recoger a su hijo al colegio como que lo haga una madre. Pero muchos hombres aún sienten incluso vergüenza por tener que ir a la salida del cole, y yo misma he podido ver cómo se les excluye de determinadas conversaciones, notificaciones, reuniones…

Por suerte, son las madres trabajadoras que dejan sus hijos al cuidado de los padres las primeras que se sienten contentas con este hecho, como vimos hace unos días.

Ojalá no pase mucho tiempo para que estos padres cuidadores sean normalizados como un tipo de familia más y que la repartición de tareas cuando es el papá el que cuida a sus hijos sea equivalente a la que se hace cuando es la mamá la que los cuida. Seguro que los niños lo agradecen.

Vía | “El rol del padre”, de Kyle D. Pruett
Fotos | Ed Yourton y Big D2112 en Flickr-CC
En Bebés y más | La implicación de los papás es clave en el desarrollo de los niños, Los sentimientos de los hijos ante las discusiones de pareja, Ser papá: cuando tener un hijo destapa la caja de los truenos




Cuándo utilizar los antitérmicos

Posted: 13 Mar 2011 01:00 AM PST

malestar fiebre

Cuando un niño tiene fiebre su cuerpo está defendiéndose contra una infección. Esto significa que la fiebre en sí no es mala, e incluso podría ser contraproducente intentar bajar la fiebre por mínima que sea con prontitud, ya que no le dejamos hacer efecto. Por eso hemos estado hablando de que hay ciertas medidas que podemos aplicar antes de utilizar los antitérmicos.

Sin embargo, hay ciertas ocasiones en que sentimos que podemos o debemos medicar al niño para mejorar su estado. Cuándo utilizar los antitérmicos, dependerá mucho del grado de fiebre, del estado general del niño o de la eficacia de otras medidas físicas.

Según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, se han de utilizar los antitérmicos en los casos siguientes, y siempre después de asegurarnos que efectivamente existe fiebre (se considera fiebre a una temperatura mayor de 38 °C en axila o mayor de 38,5 °C si se toma en el recto).

  • Temperatura mayor de 38° centígrados (axilar).
  • Cuando el niño tiene fiebre y no son suficientes las medidas físicas para bajar su temperatura, como dejarle con poca ropa o bañarle en agua templada para hacer que se aproxime la temperatura del niño a la del agua (aunque esta medida realmente cueste de aplicar; yo no he sido capaz de bañar a mis hijas con este propósito si no se encuentran en buen estado general).
  • Malestar del niño por la fiebre. Todos hemos conocidos algunos episodios febriles en los que hemos tenido que repetir la toma de temperatura porque el estado del niño es tan bueno, está animado, come bien… que parecía haber algún error.
  • Niños con antecedentes de: enfermedad metabólica, neurológica o cardiorrespiratoria y convulsiones febriles.
  • Gran angustia familiar. Suponemos que si se llega a este punto es porque se cumplen algunas de las condiciones anteriores, de modo que estaría justificado y sería beneficioso darle al niño los antitérmicos.

No olvidemos que debemos intentar calmar la fiebre antes de tratarla, ya que, aunque los antitérmicos son beneficiosos si se utilizan adecuadamente, como todos los medicamentos pueden tener efectos perjudiciales, por ello no se deben usar innecesariamente sino solo en los casos descritos y siguiendo las recomendaciones de dosis adecuadas.

Vía | Aepap
Foto | slava en Flickr-CC
En Bebés y más | Cómo bajarle la fiebre, Conocer la fiebre, Síntomas que se deben tener en cuenta ante la fiebre, Los antitérmicos, cuándo utilizarlos, Las convulsiones febriles




Cuando tu bebé llora tanto que estás a punto de perder la razón

Posted: 12 Mar 2011 10:00 PM PST

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Ayer tocamos el tema del síndrome del bebé zarandeado o sacudido y hoy he querido rescatarlo de nuevo para tratarlo un poco más en profundidad por lo serio que es y por lo fácil que puede llegar a ser que un padre o una madre llegue a perder el oremus si su hijo es de los de llorar y llorar.

Las razones que hacen que los bebés lloren durante un tiempo prolongado (digamos más de media hora seguida) pueden ser diversas, siendo la más común los llamados cólicos. Sea cual sea la razón, los padres tratan de calmar al bebé de todas las maneras posibles: cambiándole el pañal, la ropa, meciéndole, dándole de comer, paseándole, cantándole, poniéndole música, cambiándole de ambiente, cambiándole de postura, etc.

El caso es que hagas lo que hagas no consigues calmar al bebé y a medida que pasa el tiempo la paciencia empieza a agotarse hasta llegar a un estado peligroso en el que la madre o el padre están a punto de perder la razón y explotar.

En ese momento el riesgo para el bebé es alto, pues hay padres con un control elevado de sus actos en los momentos de furia o ira y otros menos capaces de frenarse. Dicho control va muy relacionado con el estado físico y mental y, si tenemos en cuenta que los padres recientes tienden a dormir poco y a dedicar mucho tiempo a su hijo, con pocas posibilidades de evadir la mente con otros estímulos, lo más habitual es que incluso personas con una paciencia envidiable lleguen a colapsarse.

Recuerdo algunas tardes de la época de bebé de mi primer hijo, con el llanto como única banda sonora y haciendo lo imposible para tratar de calmar su sufrimiento. Mi paciencia entonces era posiblemente menor, mi conocimiento acerca de los bebés también (y no comprendía por qué lloraba tanto) y recuerdo el sonido de su llanto entrando por mis oídos continuamente mientras mamá se duchaba o porque me lo cedía porque ella había llegado al límite y recuerdo la sensación de mi cuerpo segregando adrenalina para entrar en la fase de huida/lucha. En esos momentos empezaba a sentir ganas de explotar, algo que nunca llegaba a suceder porque mi parte racional llegaba (por suerte) a controlar mis actos.

Sin embargo no todo el mundo tiene un cerebro racional lo suficientemente controlador y hay quien, como vimos ayer, acaba dañando al bebé agitándolo y zarandeándolo.

Qué hacer para evitar llegar a esos extremos

Si un niño llora tanto como para acabar con tu paciencia y sientes que estás a punto de perder el control de la situación, huye de ella. Dale el niño a otra persona y vete a un lugar donde puedas recobrar el sentido y la calma, haciendo aquello que te ayude a ello (gritar, correr, saltar… lo que sea).

Si en cambio te encuentras sola (o solo) con el niño y no hay posibilidad de dárselo a nadie para que lo coja en brazos, huye igualmente. Deja el niño en un lugar seguro (la cuna, por ejemplo) y aléjate unos metros. No lo pierdas de vista por si acaso, pero mantenlo alejado mientras recuperas el control.

Sé que suena extraño recomendar que un padre o una madre deje a un niño llorar solo, pero cuando se trata de su vida, vale más que llore unos minutos que tener que lamentar una lesión cerebral o algo peor porque uno de los padres ha perdido el control de la situación y se empieza a sentir desbordado.

Foto | A4gpa en Flickr
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