Todo para Bebe: En caso de mellizos es más seguro el parto vaginal que la cesárea

viernes, 18 de febrero de 2011 |

Todo para Bebe: En caso de mellizos es más seguro el parto vaginal que la cesárea


En caso de mellizos es más seguro el parto vaginal que la cesárea

Posted: 18 Feb 2011 05:00 PM PST

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Es habitual ver que en los partos múltiples a las mujeres acaban practicándoles una cesárea (o al menos más habitual que cuando nace un solo bebé), que se realiza en algunos casos, simplemente, por seguridad.

Esta costumbre, sin embargo, es contraria a lo que se recomienda dada la evidencia científica, que vuelve a confirmar, a raíz de una revisión reciente de diversos estudios, que cuando hay mellizos es más seguro para ellos el parto vaginal que la cesárea.

Dicha revisión se ha llevado a cabo en el Hospital San Giacomo de Monopoli en Bari, Italia, y para hacerla se han revisado 18 estudios, consiguiendo una muestra de 39.000 pares de mellizos.

Los resultados muestran que la morbilidad neonatal en el primer mellizo (el que nacía antes) era más baja cuando el parto era vaginal, del 1,1 por ciento, que cuando era vía cesárea, que llegaba al 2,1 por ciento. Para el segundo mellizo se observó que cuando el parto era combinado (el primero nacía por vía vaginal y el segundo por cesárea), la morbilidad era del 19,8 por ciento, mucho mayor que cuando el parto era vaginal en ambos (9 por ciento) o si los dos nacían por cesárea (7,2 por ciento).

En palabras de la doctora A. Cristina Rossi, una de las autoras de la revisión:

Ante la falta de datos más definitivos, nuestra revisión sugiere que debería intentarse el parto vaginal en embarazos de mellizos. En cuanto al segundo bebé, no hallamos diferencias entre el parto por cesárea y vaginal. Por lo tanto, cuando ambos mellizos se presentan de vértice, se puede intentar un parto vaginal.

De los datos obtenidos se extrae también otra conclusión: el segundo bebé es más propenso a sufrir complicaciones. Esto se confirma con los siguientes datos: la morbilidad neonatal fue más baja en el primer mellizo que en el segundo (un 3% el primero frente a un 4,6% el segundo) y si hablamos de mortalidad los datos hablan por sí solos, un 0,35% frente a un 0,6% (casi el doble).

Vía | Público
Foto | Ruth L
En Bebés y más | Es posible el parto vaginal después de una cesárea en parto múltiple, El parto de gemelos




Yo he dado el pecho más de seis años

Posted: 18 Feb 2011 02:06 PM PST

lactancia "prolongada"

Cuando, hace poco, explicaba algunas de las cosas que dejo hacer a mi hijo, las normas que pactamos, siempre dentro de algo que me parece importantísimo, como es el tener claros los límites, algunos de nuestros lectores me han pedido que explicara la experiencia de dar el pecho más de seis años.

La “lactancia prolongada”

Ahora, la verdad, no me parece nada especial eso de la “lactancia prolongada”, ni raro. En mi peripecia vital me he encontrado con familias que tienen hijos amamantados cinco, seis o siete años, maravillosamente sanos en lo físico y lo emocional. Entiendo que pueden ser una minoría, pero para mi, al final, es lo habitual entre mis amigos, pero entiendo que no es lo habitual en nuestra sociedad. Y por eso este post.

Por eso creo que puede ayudar a nuestros lectores contaros mi experiencia personal con la lactancia, tanto para quienes se asombran ante un amamantamiento “prolongado” como para quienes dudan si deben destetar aunque no lo deseen.

Mis inicios con la lactancia

Mi lactancia inicial fue una verdadera tortura, sobre todo psicológicamente. Mi embarazo fue, al final, de riesgo, y estuve temiendo por la vida de mi hijo. Mi parto fue traumático, y hoy estoy segura de que provocarlo no estuvo bien llevado. Quizá, pese a eso, la separación innecesaria en el hospital, la estancia y el comienzo de la lactancia fueron lo más doloroso, llegándome a provocar una situación que podría definirse como depresión o, en mi opinión, hoy con mucho trabajo personal y estudio, un estrés postraumático.

Darle el pecho no era, antes del nacimiento, tan vital para mi como luego lo sería. Pero conseguir relactar se convirtió en algo sanador, que me reforzó mucho. Sin embargo, yo no me planteaba la lactancia prolongada más allá del año. Me encantaban las sensaciones de la lactancia, la unión con mi hijo, la paz y la desazón, el sueño lactando, la emoción del empoderamiento. Todo me abría la mente y el cuerpo a una manera de sentirme mujer nueva y muy instintiva que no rechazaba.

Hubo momentos difíciles ese primer año, incluso una vez pasado ese tiempo, de dos meses, hasta conseguir la lactancia materna exclusiva. Mastitis de repetición y mordiscos fueron problemas que, con la ayuda de una asesora de la Liga de la Leche, Lavinia Belli, conseguí superar.

Pero se aproximaba el año y, aunque mantenía la lactancia una vez incorporada al trabajo de manera muy complicada, realmente no deseaba destetar a pesar de enormes presiones del entorno.

Mi descubrimiento de la lactancia sin destete prematuro

Recuerdo perfectamente una reunión de al Liga de la Leche, en la que aquella asesora nos explicaba que ella seguía amamantando a su hijo de cuatro años. Comprendí que no era necesario un destete prematuro si mi hijo no lo deseaba, ni yo tampoco.

Es que hasta ese momento ni se me había ocurrido que pudiera dar el pecho hasta que el niño quisiera, y yo, con mi espíritu de investigadora en Historia y Antropología, me puse a aprender.
Descubrí datos sobre la edad natural del destete y me sentí muy segura.

Me puse a rebuscar en mis libros de la carrera. Llegué a Desmond Morris y a Kate Dettwyler. Y me sentí segura, desde incluso, ya no lo instintivo, sino también lo científico, de lo que deseaba: no destetaría por convenciones, me escucharía a mi misma y a mi hijo. La Organización Mundial de la Salud recomendaba como mínimo dos años de lactancia y la Asociación Española de Pediatría explicaba que el destete humano natural se da entre los dos años y medio y los siete. Mi instinto no era una locura, podía amamantar sin miedo todo cuanto deseara, y yo no deseaba destetar por ese momento.

Luego, en un congreso de Fedalma, pude conocer a Rosa Jové, a Carlos González y a Rosa Sorribas y a muchas madres que daban el pecho más de dos años, y ya no me sentí sola nunca más.

Por supuesto, si me hubiera pedido el cuerpo destetar tras dos años de lactancia, habría replanteado mis premisas, pero nunca sucedió. Todo lo contrario, la crisis de los dos años, las rabietas, el descubrimiento del yo con su acercarse opresivo y su alejarse loco fueron sencillos gracias el pecho.

Amamantar más de uno, más de dos, más de tres años

Las mamás que me consultan sobre lactancia más de un año suelen tener algunas preguntas comunes. La que más preocupa es la lactancia nocturna, pues, es lógico, el deseo de dormir toda la noche es fuerte y las mujeres se cansan.

Mi experiencia, personal y por estudios, es que el sueño infantil es un proceso evolutivo y los despertares nocturnos no dependen de la lactancia. Sin embargo, claro está, una madre que colecha y amamanta es más consciente de ello, pero, durmiendo con el niño la frecuencia y la intensidad de nuestro despertar disminuye.

Yo no podría decir cuantas veces se despertaba mi hijo cuando era un bebé, pero a partir de los dos años y medio las tomas se fueron reduciendo paulatinamente y a los tres tomaba para dormirse y para despertarse además de una o dos veces en la noche. Por el día podíamos pactar las tomas con explicaciones y no me sentía nada agobiada, sobre todo porque, al volver del trabajo, poder amamantarlo era un momento maravilloso para ambos.

Mi hijo es un niño que, desde pequeño, tiene un gran desarrollo verbal y una gran empatía, y eso se acrecentó al cumplir los tres años. La presión del entorno, curiosamente, disminuyó con el tiempo, y yo me sentía muy segura de lo que estaba haciendo. No deseaba destetar y estaba convencida de hacer lo correcto para nosotros.

La hermosa experiencia de la lactancia en la infancia

En la infancia a partir de los tres años la lactancia, diurna y nocturna, se convierte en algo especialmente agradable. El niño es capaz de expresar sus emociones y sentimientos, y reconoce el amamantamiento como un momento y un ámbito especial de recogimiento y comunicación.

Comprende los límites que cada madre desea poner a lactancia, disfruta hablando y amando en esos momentos, se siente seguro y acogido, incluso es capaz de expresar que eso le hace conectar con nosotras y con la sensación del bebé protegido, sabe que el pecho le da consuelo y calma el dolor físico y emocional en la difícil aventura de crecer. Y les hace sentir, ahora que saben explicarlo, que su madre no les niega un instinto natural que les hace felices.

A partir de los cuatro años los despertares nocturnos desaparecieron y el deseo de mamar era algo emocional, hermoso, pacífico, comunicativo, nada agobiante, y fue disminuyendo paulatinamente hasta que la leche dejó de fluir por la escasa demanda. Incluso cuando dejó de haber leche, a veces, tres o cuatro momentos en cada semana, el niño pedía ese contacto especial y reconfortante, y yo nunca se lo negaba, pues me sentía muy cómoda y además, segura de seguir respetando su instinto de mamífero que se desteta muy lentamente.

Mi lactancia ha sido especialmente prolongada según los parámetros de nuestra cultura, pero no según lo natural en el género humano o según otras culturas, como la de Mongolia, por ejemplo.

Yo he dado el pecho más de seis años

No pretendo impulsar a nadie a hacer algo que no desea, simplemente es un testimonio de la vida de una madre normal, que espero que ayude a otras familias a tomar sus decisiones libremente.

Yo he dado el pecho más de seis años, y os aseguro que mi hijo es una persona sana y feliz, no se si por ello, pero desde luego, no ha sido pese a una lactancia prolongada, natural y satisfactoria. Si quieres darle a tu hijo lo que se viene a llamar “lactancia prolongada” no temas nada, es natural.

En Bebés y más | Monitos desnudos: la crianza según Desmond Morris, La edad natural del destete




Monitos desnudos: la crianza según Desmond Morris

Posted: 18 Feb 2011 12:20 PM PST

monito desnudo

Siento verdadera fascinación por los primates, nuestros más cercanos parientes en el resto del reino animal. Pese a nuestra racionalidad, que no creo, de hecho, patrimonio del Sapiens Sapiens, tenemos mucho en común con ellos y suelo buscar en sus comportamientos la explicación de nuestras acciones y reacciones. Somos, antes que nada, monos desnudos, y nuestros bebés, puramente instintivos, merecen ser tratados como monitos desnudos como explica el zoólogo Desmond Morris.

Zoología del Humano

La diversidad cultural humana y nuestras infinitas diferencias siempre tienen un nexo común, nuestra naturaleza mamífera y primate, y, casi en todos los casos, construir civilización contraria a lo que somos en estos aspectos, no suele ser bueno para los bebés, los niños y tampoco para los adultos. Conocernos es necesario para ser felices y conocernos supone entender al ser humano con la perspectiva de un zoólogo.

Desmond Morris

Uno de mis antropólogos de cabecera, es, sin dudarlo ni un momento, el polémico Desmond Morris. Se trata de un antropólogo y etólogo inglés nacido en 1928 autor de obras tan famosas como “El mono desnudo”, “El zoo humano”, “Comportamiento íntimo”, “El animal humano: Una visión personal de los seres humanos” y “La mujer desnuda: Un estudio del cuerpo femenino”.

El trabajo de Desmond Morris es muy original. Analiza al ser humano y su conducta como si investigara, como zoólogo, cualquier otra especie, y llega a conclusiones enormemente interesantes en muchos aspectos y también en lo que se refiere a la crianza, el parto o la lactancia. Usa, por supuesto, datos arqueológicos, históricos y psicológicos, pero todo sirve para explicar la naturaleza animal de muchas de nuestras conductas, aunque me centraré en lo que se refiere a la crianza.

Como zoólogo cubre aspectos sexuales, sociales, de crianza y alimentación llegando a conclusiones controvertidas en su época, algunas puestas en duda o refutadas, pero en general, enormemente significativas.

Los senos de las hembras humanas

Por ejemplo, su explicación sexual del aspecto hemiesférico de los senos femeninos, me pareció ya fascinante en su momento, cuando era estudiante. Los monos mantienen relaciones sexuales accediendo a la hembra por detrás, por lo que, al pasar al bipedismo, esta imagen falta y el macho humano se exita en buena parte de forma visual.

El seno femenino se convierte en un reclamo hemiesférico que refleja la pulsión primate y por eso toma la connotación sexual en el humano: es, perdonadme por la expresión, un culo en mitad del pecho.

Eso explica que, en realidad, el tamaño del seno no importa a nivel alimenticio. Los senos pequeños pueden producir leche igual que los grandes, aunque sean menos atractivos sexualmente para algunos de los machos de la especie. Otros mamíferos alimentan a sus crías con senos pequeños, que no sobresalen y el pecho de la hembra humana puede tener esa función, que es la primordial, sea grande o pequeño.

La lactancia en el mono desnudo

La lactancia del mono desnudo es una lactancia a demanda. Hay animales, como los lobos, que segregan leche muy concentrada, pensada para un amamantamiento con un largo espacio de tiempo entre hora y hora, con las crías en la madriguera.

Sin embargo, la leche de la hembra humana cambia de composición en la tetada y se adapta a las necesidades de su cría según el momento y la edad de esta, siendo, por la propia y especial naturaleza del bebé humano, que no puede estar solo en la guarida ni agarrarse, siquiera, el pelaje de la madre, necesario tenerlo en los brazos y darle acceso libre al amamantamiento continuamente.

Crianza de los humanos

La enorme implicación del mono desnudo en la crianza de los hijos es destable. Los bebés humanos precisan un amamantamiento natural de, al menos, dos años, lo que supone que la hembra que amamanta a demanda tenga un espaciamiento natural de unos tres años entre los hijos, lo que además, es necesario ya que el niño humano precisa ser llevado en brazos y no puede aferrarse al pelaje como en otras especies.

El sueño del bebé humano es, naturalmente, acompañado, tanto por seguridad instintiva como por pulsiones que le hacen descansar mejor junto al seno materno y el sonido de su corazón. En eso no nos diferenciamos de nuestros parientes que duermen con sus crías hasta que estas son independientes para cuidar de ellas mismas.

La misma adquisición del lenguaje y la búsqueda de los padres en momentos de peligro tienen explicación, también, zoológica. Los niños humanos buscan a sus padres cuando hay peligro y no tenerlos cerca pone en marcha sus mecanismos de miedo.

El mono docente

El mono desnudo es, además, un mono docente y las crías precisan del ejemplo de sus padres y de otros adultos del grupo familiar, para aprender a comportarse por imitación.

Los niños humanos tienen una infancia muy larga y tienen que aprender muchas cosas. Su instinto es la curiosidad y aprenden por imitación y ensayo. El error es necesario para aprender tanto como lo es la supervisión del adulto de referencia.

Es, además, llamativo, que las respuestas violentas aumentan según aumenta el número de niños por cuidador adulto.

Mis gurús

Hace poco os confesaba que no creo en los gurús de la crianza, y es cierto, pero, si tuviera que decidirme por dos autores que han sido y son fundamentales en mi cosmovisión tanto en lo que se refiere a los niños como, en general, en la explicación del Humano y su Historia, me decidiría, sin dudarlo, por Desmond Morris y por Casilda Rodrigáñez.

No creo todo lo que dicen, pero me han hecho aprender y cuestionarme todo para lograr encontrar mis propias razones y certezas, si es que la certeza, en lo humano, es posible.

Añadiría a esta lista de gurús a un filósofo de mala fama, por la apropiación y malinterpretación de sus obras por el nacismo, pero trasciende la temática de esta blog y precisaría demasiado análisis textual para encuadrar su defensa de los impulsos del hombre en este blog. Lo dejo, por tanto, en barbecho.

Resumiendo y volviendo a Desmond Morris, somos monos desnudos, y muchas de nuestras necesidades y especialmente las de nuestros retoños, deberían ser entendidas con la perspectiva de un zoólogo que expone y explica que, antes que nada, somos solamente monos desnudos y nuestros bebés, monitos desnudos.

Más información | El mono desnudo
En Bebés y más | La edad natural del destete , ¿Cómo sería la crianza humana en estado natural?, Abuelas humanas y abuelas ballenas, Madres e hijos, una historia de la conciliación




La guardería aumenta el riesgo de enfermedades agudas infecciosas

Posted: 18 Feb 2011 11:01 AM PST

en la guardería

El uso de las guarderías parece haberse convertido en algo casi obligado, dado que, en la mayoría de las familias, ambos progenitores trabajan y existe, además, un número creciente de familias monomarentales. Sin embargo, sus beneficios reales, más allá de la necesidad, son muy discutibles. Hoy os traigo un interesante trabajo publicado en la revista “Evidencias en Pediatría” que precisamente analiza este fenómeno y sus consecuencias. La conclusión es clara, la guardería aumenta considerablemente el riesgo de enfermedades agudas infecciosas en los menores de tres años.

Parece que, en determinados entornos de familias desfavorecidas, puede acreditarse un cierto beneficio en lo social y conductual, pero, además de esto, los beneficios son indemostrables, cosa que no sucede con los problemas que acarrea.

Asimismo, se suele citar, que los niños que acuden a la guardería, a pesar de sufrir más enfermedades infecciosas agudas, especialmente respiratorias o estomacales, luego, en la Primaria, tienen una menor incidencia en estos problemas, pero, según los autores de este trabajo, son datos poco contrastados y no demuestran realmente los supuestos beneficios inmunitarios de la exposición precoz a un ambiente menos saludable.

La realidad es que la guardería, especialmente en el modelo más extendido en España, con ratios altas, aumenta considerablemente la incidencia de enfermedades infecciosas, principalmente gastrointestinales y respiratorias, pudiendose calcular que el 50% de estos procesos están directamente relacionados con la asistencia a estos centros.

El riesgo de infección respiratoria alta se incrementaba un 88%, para la otitis media un 58%, para la otitis media con derrame un 143%, para las infecciones respiratorias bajas un 110% (neumonía, 70%; bronquiolitis, 80%; bronquitis, 110%) y para las diarreas/gastroenteritis agudas un 40%.

Los autores señalan, que, por supuesto, la cuestión de salud no es el único factor a tener en cuenta al decidir si el niño debe ir a la guardería, pero, en este aspecto, si el cuidado del pequeño en todas sus facetas, puede ser cubierto de otro modo, parece ser que sería mejor no acudir a ellas.

Lo que si remarcan es que, en el caso de niños con procesos previos crónicos, es desaconsejable usarlas si es posible y que, en general, el cambio del modelo, acercándonos a lo que se hace en otros países con madres de día o pequeños grupos de niños en un entorno familiar, podría tener mejores consecuencias, pues se considera demostrado que la guardería aumenta el riesgo de enfermedades agudas infecciosas.

Via | Evidencias de Pediatría
En Bebés y más | ¿En la guardería o en casa?, Eulàlia Torras: "La guardería puede frenar el desarrollo de los bebés", Carlos González: “La escuela infantil no es necesaria para los niños”




Mejor atención a los niños por su salud mental

Posted: 18 Feb 2011 06:00 AM PST

niña

No puedo estar más de acuerdo con que es necesaria una mejor atención a los niños por su salud mental.

Eso es lo que opinan expertos en salud mental que se reunirán mañana en Valencia en una jornada científica titulada ‘Humanizar los contextos de la pequeña infancia: una opción de salud’ organizada por la Asociación para la Salud Mental Infantil desde la Gestación.

Participarán obstetras, pediatras, educadores, y otros profesionales relacionados con el cuidado de los niños que se plantearán la necesidad de mejorar la atención en la primera infancia desde el momento mismo de la gestación.

Se centran básicamente en dos cuestiones que deberían cambiar en beneficio de la salud mental de los niños: la atención al parto y la forma de aprender "con prisas".

Creen que es necesaria una humanización en la asistencia al parto y una revolución pedagógica basada en las necesidades reales de desarrollo de los más pequeños.

Defienden un nacimiento más natural y espontáneo sin abusos ni rutinas invasivas injustificadas. Se basan en evidencias científicas para plantear la necesidad de un cambio, que poco a poco se está dando en algunas maternidades, en el que el parto sea una experiencia lo más gratificante posible para la familia.

Por otro lado, abordarán el tema de la educación de los más pequeños. La influencia negativa que las prisas y la falta de tiempo de la sociedad actual ejercen sobre el desarrollo saludable de los niños. Critican la educación priorizada sólo en la acumulación de conocimientos.

Es un gusto, porque coincido completamente con el enfoque, oír opiniones de expertos como Joan Domènech, director de la Escola Pública Fructuós Gelabert de Barcelona.:

Los recursos educativos actuales basados en lograr rápidas adquisiciones intelectuales

“pueden descolocar al niño, y también a su familia, al priorizar el desarrollo cognitivo en detrimento de la vida afectiva y relacional”

Plantea

“una propuesta de educación lenta como eje de una auténtica renovación pedagógica, enfrentada a un tipo de sociedad acelerada que ha colonizado nuestras vidas”

Os he querido enseñar un poco la postura de estos expertos que desde luego deja un buen sabor de boca. Va muy en concordancia con la visión que damos en Bebés y más sobre estas cuestiones.

Coincidimos en que los efectos de la primera infancia, desde la propia gestación, perduran en los niños toda la vida y es necesario darles una mejor atención por su salud mental.

Vía | Europa Press
Foto | The Shutter Babe en Flickr
Más información | ASMI




La foto de tu bebé: nada como los besos de mamá

Posted: 18 Feb 2011 04:00 AM PST

canek

Como cada semana, publicamos una de las fotos que no enviáis a través de nuestro grupo Flickr.

Hoy hemos seleccionado una tierna imagen, sencilla, espontánea y llena de sentimiento. Vemos al pequeño Canek besado por su madre Yuriria. Su carita lo dice todo. Para los bebés no hay nada como los besos de mamá. Reconfortan y nutren el alma.

Canek nació en el agua hace seis meses, un parto tal como sus padres lo planearon, y del que han disfrutando intensamente.

Su padre nos ha contado que es un niño muy curioso e inquieto. Que todo lo quiere explorar y su forma preferida de dormir es después de haber bailado un par de salsas cubanas con él. Una manera muy divertida de conciliar el sueño, sin duda.

Agradecemos a su familia que haya querido compartir con nosotros esta preciosa foto y animamos otros padres a que nos enviéis una foto de vuestro bebé a través de nuestro grupo Flickr para que sea seleccionada y publicada en Bebés y más.

Foto | yoyontzin en Flickr




Bebés y más todos los días en tu correo, Facebook y Twitter

Posted: 18 Feb 2011 02:00 AM PST

suscripcion

Muchos de vosotros nos seguís cada día, por eso nos gustaría ofrecer a quienes todavía no lo han hecho la posibilidad de suscribirse a nuestros boletines diarios.

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Aprovechamos la ocasión para agradecer a nuestros lectores su participación en la comunidad de Bebés y más, y esperamos que nuevos padres se sumen a ella para informarse, aprender y compartir experiencias.




Los GIPI buscadores, especializados en temas de pediatría

Posted: 18 Feb 2011 12:00 AM PST

ordenadormedico

El Grupo Independiente de Pediatras Informatizado ha elaborado los “GIPI buscadores”, cuatro buscadores que recuperan información en páginas web especializadas en pediatría, información para padres e hijos, lactancia materna y vacunas.

Y es que cuando buscamos información referida a salud en Internet, hemos de tener en cuenta que no todo lo que encontramos es verídico o fiable. Hay que seleccionar bien las fuentes, y confiar en las que tienen detrás verdaderos especialistas y corresponden a organizaciones de salud reconocidas.

Los GIPI buscadores, que emplean la tecnología Google, abarcan cuatro temáticas de pediatría. “Pediátrico en español” busca en los sitios Infodoctor, la AEPed, la AEPap, Vacunas AEP, la Sociedad Argentina de Pediatría y Respirar.org, entre otros.

“Información para padres e hijos” incluye muchas de las webs anteriores, además de dos páginas de origen canadiense, Caring for kids y la Canadian Pediatric Society.

La información sobre “Lactancia materna”, en castellano y en otros idiomas, proviene de páginas como la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, lanzada por la OMS y UNICEF), Lacmat, la Asociación SINA, la Liga de la Leche…

Por último, el buscador de “Vacunas” establece sus resultados seleccionando de entre páginas especializadas como la de la OMS, Euvac, Vacunas.org, Pediatrics, la AEP...

En definitiva, los “GIPI buscadores” especializados en temas de pediatría nos van a dejar unos resultados fiables de entre las mejores páginas dedicadas a ella. Aunque, como siempre, nunca sustituirán a la información que nos dé el pediatra en el caso de consultas por el bebé o niño.

Sitio Oficial | Infodoctor
Foto | southerntabitha en Flickr
En Bebés y más | Internet en la consulta: una necesidad, Curiosos.com, directorio de páginas web para toda la familia, Creada la Base de Datos Española de Composición de Alimentos




¿Cuánto duran las fases de dilatación en el parto?‏

Posted: 17 Feb 2011 10:00 PM PST

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Cuando una mujer se pone de parto entra en la que se llama habitualmente “fase de dilatación”, que no es más que el tiempo que pasa desde que comienzan las contracciones y empieza la dilatación hasta el momento del expulsivo, cuando el bebé ya va a salir.

La fase de dilatación se divide en dos, la fase latente y la fase activa, que tienen una duración más o menos concreta, que puede servir para evaluar posibles actuaciones posteriores.

La duración de estas fases es realmente muy variable, ya que depende por ejemplo del número de hijos que tenga la madre y depende también de otros factores. A pesar de esta variabilidad, se intenta determinar una duración aproximada a partir de la cual sería conveniente valorar si el parto progresa adecuadamente o si hay algún problema que estuviera frenando la progresión del parto. Por esta razón podría ser útil para los profesionales y sobretodo para las madres, conocer cuánto duran las fases de dilatación en el parto, más que nada, para hablar ambos en el mismo “idioma”.

Definiendo la fase latente y la fase activa de dilatación

La fase latente comienza en el momento en que se inicia el parto. Se caracteriza por la presencia de contracciones variables en intensidad y duración y van acompañadas de borramiento cervical y progresión lenta de la dilatación hasta llegar a 4 cm de dilatación.

La fase activa llega tras la latente, en el momento en que aumenta la regularidad, la intensidad y la frecuencia de las contracciones. Todo ello hace que la dilatación progrese más rápido que en la fase anterior. Es el periodo que transcurre entre los 4 y los 10 cm de dilatación.

¿Cuánto duran las fases de dilatación en el parto?

Siempre se ha considerado la duración de las fases de dilatación un factor muy importante y comprometedor tanto para la salud de la madre como para la del bebé. Creo que todos conocemos a mujeres a las que indujeron el parto porque “vas muy despacio” o “llevas ya muchas horas” y, sin embargo, parece que el tiempo que se prolongue un parto no es tan determinante a la luz de la evidencia actual. A pesar de ello, se recomienda establecer un límite temporal a partir del cual habría que valorar si puede producirse algún problema en la evolución del parto.

Con respecto a la fase latente de dilatación no se ha determinado un límite temporal debido a lo difícil que puede resultar conocer objetivamente en qué momento comienza el parto.

Para la fase activa sí se ha hablado de tiempos, pero teniendo en cuenta que puede haber diferencias evidentes entre mamás primíparas y mamás multíparas.

En las madres primíparas se establece que el promedio de duración de la fase activa (la dilatación desde los 4 a los 10 cm) es de 8 horas. El límite se establece en 18 horas, pues se considera improbable que sean sobrepasadas.

Para las mamás multíparas el promedio de duración de esta etapa es de 5 horas y siendo poco probable que se superen las 12 horas que se marcan como límite a partir del cual habrá que descartar posibles problemas.

Más información | El Parto es Nuestro
Foto | Mónica Pan (con el permiso expreso de la autora
En Bebés y más | Las fases del parto: dilatación precoz o latente, Las fases del parto: dilatación activa, Guía del Plan de Parto (Dilatación)