Todo para Bebe: “¡Comunícate! Lactancia Materna: una experiencia 3D”, lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011


“¡Comunícate! Lactancia Materna: una experiencia 3D”, lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011

Posted: 30 Jan 2011 05:00 AM PST

SMLM2011

Cada año se celebra en agosto la Semana Mundial de la Lactancia Materna, pero ya se ha dado a conocer el lema para el 2011. Será "¡Comunícate! Lactancia Materna: una experiencia 3D".

Con este lema se busca desarrollar la comunicación entre los diversos sectores como parte de la promoción y apoyo a la lactancia materna. Sin lugar a dudas, es uno de los pilares fundamentales en el fomento de la lactancia materna. Tanto para difundir los recursos informativos como para crear relaciones de cooperación es imprescindible que exista una comuncación eficaz.

¿Por qué una experiencia 3D? Cuando se piensa en lactancia materna se suele ver en dos dimensiones: el tiempo (desde antes del nacimiento hasta el destete) y el lugar (el hogar, el centro de salud, el hospital, etc). Sin embargo, es necesaria una tercera dimensión que las complemente: la comunicación.

Vivimos en la era de la comunicación donde podemos conectarnos instantáneamente en cualquier momento desde cualquier parte del mundo. Nuevos canales de comunicación son creados cada día. Utilizando tanto los medios tradicionales como los nuevos es posible que la lactancia materna se difunda entre generaciones, entre sectores, entre géneros y entre culturas.

Como medio de comunicación comprometido en el fomento y promoción de la lactancia materna, desde Bebés y más ponemos nuestro granito de arena para contribuir al lema de este año: "¡Comunícate! Lactancia Materna: una experiencia 3D".

El calendario de actividades del 2011 se dará a conocer en febrero a través de la página oficial de la World Breastfeeding Week.

Vía | Asociación Sina
Más información | World Breastfeeding Week




"Cultivemos la paz" y el sueño que no cesa

Posted: 30 Jan 2011 02:00 AM PST

Cultivemos la paz

Hemos dejado atrás la primera década del 2000, pero en una fecha como hoy, dedicado a la celebración del Día escolar de la paz, queríamos rescatar el proyecto “Cultivemos la paz” que constituyó el decenio internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó en noviembre de 2000 este decenio internacional 2001-2010, y la UNESCO fue designada organismo rector del decenio.

El Manifiesto 2000 para una cultura de paz y de no violencia, creado por un grupo de Premios Nobel, traduce las resoluciones de las Naciones Unidas en el idioma cotidiano para hacerlo accesible al mayor número de personas, y se centra en la paz y la justicia para los niños de todo el mundo.

Se trata de un compromiso que empieza a nivel individual, que incluía seis puntos por los que luchar y que, una vez finalizado el decenio, seguimos reivindicando y deseamos que se extiendan.

  • Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios.
  • Practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, sicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes.
  • Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica.
  • Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo.
  • Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta.
  • Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad.

Éstas eran las seis propuestas del Manifiesto 2000 por la paz para los niños del mundo dentro de “Cultivemos la paz” que recordamos hoy y que siguen en manos de los adultos. ¿No estaría bien que nos las marcáramos también para los próximos años?

Sitio Oficial | Unesco
En Bebés y más | Día Escolar de la No-violencia y la Paz, Andaluna y Samir, excelente web para la educación en valores, Proyecto Intercentros, para fomentar la convivencia y la tolerancia entre los niños




Eg Time Plan TV: posiblemente la peor manera de controlar el tiempo que pasan viendo la televisión

Posted: 29 Jan 2011 11:31 PM PST

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Hace ya un par de años que cuando miro el catálogo de Imaginarium me topo con el Eg Time Plan TV y cada vez que lo veo me tiro de los pelos (literalmente no, claro), al observar el que posiblemente es el peor invento posible para tratar de limitar el tiempo que los niños pasan ante la televisión.

Se trata de una máquina que, conectada al televisor, gestiona el tiempo de visionado mediante fichas-monedas, tal y como funcionan habitualmente las televisiones en las habitaciones de los hospitales. Metes una moneda y la televisión funciona durante un tiempo determinado (en este caso 30 minutos por moneda).

Según puede leerse en el manual de instrucciones, gracias a este aparato los niños pueden aprender a gestionar su propio tiempo ante la televisión, ya que se entiende que tendrán una, dos o tres (o más) fichas diarias, y ellos mismos las usarán cuando crean mejor, y además pueden servir (las fichas-monedas) como herramienta “educativa” para los padres en forma de premio.

Imagino que leyendo esto muchos pensaréis ya que el invento se las trae y que no es nada recomendable, aún así, si queréis leer mis argumentos os los dejo a continuación:

Lo prohibido se convierte en lo deseado

“Si quieres que tu hijo deje de hacer algo oblígale a que lo haga hasta que se harte. Si en cambio quieres que haga algo, prohíbeselo”. Esta frase viene a resumir lo que sucede en las cabecitas de los niños (y de los adultos). No es una recomendación que funcione al 100%, porque hay niños que sí siguen las indicaciones de sus padres, pero va bastante bien encaminada en cuanto a los deseos de los niños y en cuanto a la escala de valores que ellos crean.

En el momento en que colocamos un aparato para controlar el tiempo de visionado de la televisión le estamos otorgando a la televisión una relevancia desmesurada. Le estamos dando un valor que no tiene y que muchos niños, a menudo, ni sienten.

En el momento en que decimos “toma dos fichas para hoy”, estamos limitando el tiempo de televisión a una hora, en dos franjas de 30 minutos, que el niño empezará a valorar en demasía, hasta el punto de querer agotar los 30 minutos aún cuando no le interese lo que se está emitiendo.

Si la televisión se convierte en premio, aún se desea más

Según dice el manual las fichas pueden utilizarse como premio, para incentivar a los niños. Ya hemos hablado en otras ocasiones de los premios y lo repito hoy de nuevo porque viene al caso. Los niños tienen que hacer las cosas porque quieran hacerlas o porque debe ser así, no para conseguir una moneda de 30 minutos de televisión.

Si yo quiero que mi hijo se comporte adecuadamente, no moleste, no pegue o que recoja lo que mancha, le diré que quiero que se comporte bien porque si no molestará a los demás, le diré que no pegue porque hace daño y porque a nadie le gusta que le peguen y le diré que recoja lo que mancha porque si no tengo que hacerlo yo y porque tiene que asumir las consecuencias de lo que hace (aunque le ayudaré a limpiar si hace falta). Pero no le diré que se comporte bien, que no moleste, que no pegue, que recoja o lo que se me antoje a cambio de 30 minutos de televisión, porque eso no es educar en valores, eso es banalizar las cosas importantes creando una motivación extrínseca absurda.

-Manolito, si hoy no le pegas a tu prima Claudia te doy una moneda de televisión – dice la madre a Manolito.

Dos horas después Manolito se acerca a Claudia y ante la mirada perpleja de su madre le pega.

-¡Se acabó Manolito, pues te has quedado sin tele! ¡Hoy no hay moneda!

Manolito mientras tanto piensa en lo aburrida que iba a ser la televisión hoy, que siendo jueves no emiten su serie favorita y en cómo, sopesando entre moneda y pegar a Claudia ha optado por lo segundo, dado que perder lo primero no era demasiado problemático.

El ejemplo es muy simple (demasiado) y probablemente los niños no piensan así, pero es la manera de mostrar que cuando la motivación de un acto viene de fuera, es tan débil que puede caer en cualquier momento. En cambio, si conseguimos que sea intrínseca, que el niño crea que debe actuar así porque él quiere ser así, hará falta mucho más para que el niño cambie de actitud, porque formará parte de sus valores y creencias.

Cediendo la educación a un aparato

Otro de los errores es que, estando como estamos los padres, buscados y señalados por nuestra falta de autoridad ante nuestros hijos, caigamos en el error de ceder la educación a un aparato: “Yo no te digo que no, es el aparato el que se apaga”, que me recuerda aquellas situaciones en que, en mi trabajo en un centro de atención primaria, veo a madres que dicen a sus hijos “pórtate bien que sino el chico te echará bronca”. Claro, porque si el chico no te ve puedes hacer lo que quieras, que a mí no me molesta, pero claro, al chico quizás sí y será él el que te eduque.

Una sugerencia para obviar dicho aparato

No puede ser que critique un aparato que tiene una finalidad concreta y no de una alternativa, así que la voy a dar ahora mismo, basada en mi experiencia personal.

En mi casa la televisión es una más de tantos aparatos, cachibaches y juguetes que conforman nuestro hogar. El que quiere la enciende y la ve. Así, sin restricciones, a no ser que sea hora de irse a la cama y haya que apagarla (lógico).

Lejos de tener a dos niños pegados a todas horas delante de la televisión como muchos podrían imaginar, tengo a dos niños que la encienden a menudo, que ven 5 ó 10 minutos de televisión y que luego se van a jugar con otras cosas. A veces el tiempo es superior y a veces pasan temporadas muy enganchados, normalmente porque han visto una película que les ha gustado y quieren volver a verla día sí y día también.
Cuando dicha novedad deja de serlo, la televisión vuelve a su estatus de “un juguete más”, pasando a veces días enteros sin ser encendida, de igual modo que hay juguetes que pasan días enteros sin ser tocados.

Para llegar a esta situación nadie le ha dado ninguna importancia a la televisión, nadie ha castigado a nadie sin ella y nadie ha utilizado la televisión como premio (porque esta es otra… ¿qué sentido tiene que limites algo porque te parece que es poco educativo y luego pongas a los niños delante a tu conveniencia porque han hecho algo bien?).

Lo que sí se ha hecho en momentos concretos es ofrecer alternativas. Si hemos pensado que deben cambiar de aires por la razón que sea, les hemos ofrecido leer un cuento con ellos o jugar a alguna cosa, normalmente más divertido que la televisión. Hasta la fecha no ha fallado nunca.

Más información | Imaginarium
Foto | Fotomontaje realizado con imagen de Treehouse1977 en Flickr
En Bebés y más | Los premios y recompensas pueden ser tan perjudiciales como los castigos, Algunas ventajas de la televisión, Los efectos de que los niños vean demasiada televisión